El nuevo objetivo del Barranco de la Muerte de Zaragoza: un peligro menos
El Ayuntamiento de Zaragoza, en colaboración con Endesa, ha dado un paso decisivo para transformar el entorno del Barranco de la Muerte y del barrio de Parque Venecia. El proyecto consiste en soterrar las líneas de alta y media tensión que cruzan esta zona verde y que discurren junto al colegio público María Zambrano, una reivindicación vecinal y educativa que llevaba años sobre la mesa.
La iniciativa responde a una preocupación social reiterada. Aunque las torres cumplían con la normativa vigente, su proximidad a un centro escolar y a un espacio de uso ciudadano generaba inquietud. La percepción de riesgo era alta y se sumaba al impacto visual y ambiental de los tendidos eléctricos. Con esta actuación, se busca eliminar de manera definitiva esa fuente de malestar y avanzar hacia un entorno más seguro, habitable y moderno.
SEGURIDAD Y CALIDAD DE VIDA
El soterramiento contribuirá a disminuir posibles riesgos derivados de tormentas, accidentes o averías que pudieran afectar al suministro y, sobre todo, despejará la zona escolar de un elemento percibido como peligroso. Además, al liberar el espacio aéreo de cables y torres, la actuación mejorará la integración urbanística y paisajística del Barranco de la Muerte, un enclave que ha ido ganando protagonismo como pulmón verde de la ciudad.
El proyecto supone una inversión total de 1,36 millones de euros, repartidos entre el Ayuntamiento, que asumirá cerca de un millón de euros para la obra civil y la adecuación de la red, y Endesa, que financiará más de 400.000 euros para completar los trabajos eléctricos. El plazo de ejecución previsto es de seis meses, con inicio estimado antes de que finalice este año.
DETALLES DE LA ACTUACIÓN
La intervención técnica incluye la construcción de 1,7 kilómetros de línea subterránea de alta tensión (45 kV) y 550 metros de media tensión (10 kV). Además, se instalará un nuevo centro de seccionamiento con transformador de servicios auxiliares, que permitirá una gestión más eficiente de la red.
Urbanismo será el encargado de acometer las zanjas, accesos y canalizaciones, mientras que Endesa ejecutará los empalmes eléctricos y la posterior retirada de las torres y líneas aéreas. Una vez completada la transición subterránea, las estructuras actuales quedarán fuera de servicio y se procederá a su desmontaje definitivo.
UNA REIVINDICACIÓN ATENDIDA
Para la comunidad educativa del CEIP María Zambrano y para los vecinos de Parque Venecia, la medida supone la culminación de años de reclamaciones. Se trata de una demanda ligada no solo a la seguridad, sino también al deseo de disponer de un entorno escolar y residencial libre de elementos de alto impacto visual y ambiental.
El consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, subrayó que esta actuación permitirá dar respuesta a una inquietud social muy arraigada y, al mismo tiempo, avanzar en el objetivo de convertir Zaragoza en una ciudad más sostenible y adaptada a los estándares de calidad de vida urbanos.
Con el futuro soterramiento, el Barranco de la Muerte dejará atrás un elemento que durante años fue símbolo de preocupación y se convertirá en un espacio más seguro y mejor integrado en el desarrollo de la capital aragonesa.

