Zaragoza dispara un 10% más la inversión en erradicar y prevenir plagas
El Instituto Municipal de Salud Pública (IMSP) ha detallado su trabajo en el control de plagas en Zaragoza, en especial de ratas, que han protagonizado la actualidad este verano. Según los datos presentados por la directora, Elena Sevilla, y el veterinario Emilio Martínez, entre enero y septiembre de 2025 se han registrado 1.078 avisos de ratas y 895 de desinsectaciones, cifras inferiores a las del mismo periodo del año anterior.
Aun así, la percepción ciudadana es que "la ciudad está llena de ratas", en parte por la difusión en redes sociales de vídeos repetidos o incluso grabados en otras ciudades. El IMSP recuerda que muchos de los problemas se concentran en espacios privados sin limpiar durante años o en zonas donde las obras han alterado el subsuelo.
Uno de los casos más sonados ha sido en la Plaza de los Sitios. "Tras inspecciones exhaustivas se comprobó que no había problemas en la red de alcantarillado, el foco estaba bajo las plataformas de las terrazas, donde se acumulaba suciedad de años, creando un espacio ideal para que se concentraran las ratas", ha señalado Martínez.
Por ello los establecimientos levantaron las tarimas, limpiaron los espacios inferiores y colocaron cajas de seguridad con raticida, que se revisan cada diez días. Son los propios locales los que deben asumir el coste de estos trabajos, ya que, según la Ordenanza de Terrazas y Veladores, son los responsables de la limpieza y el mantenimiento de sus terrazas.
PRESUPUESTO Y PREVENCIÓN
El Ayuntamiento, tal y como ha afirmado la consejera Tatiana Gaudes, ha incrementado de forma notable la inversión en control de plagas. En 2015, el presupuesto era de 50.000 euros. Hoy asciende a 420.000 euros, destinados a desratización, desinsectación y control.
Este esfuerzo presupuestario ha permitido que el 85% de las actuaciones sean preventivas. "Si no estuviéramos trabajando así, el número de avisos en la calle sería mucho mayor", ha señalado Sevilla, recordando que el objetivo es actuar antes de que la rata salga a la calle.
El Ayuntamiento prevé reforzar el equipo con técnicos especializados en prevención en zonas de obras, de forma que no se resten recursos a los programas ordinarios. Para ello, se pedirá a Urbanismo el calendario de calles que se van a levantar, con el fin de actuar con un mes de antelación. La estrategia incluye inspecciones continuadas de la red de alcantarillado en las zonas afectadas y la revisión casi diaria de los focos.
Desde el IMSP recuerdan que, tras un aviso ciudadano, los equipos actúan en 1 o 2 días, aunque la eliminación completa de una colonia de ratas puede tardar entre mes y medio y dos meses. En cambio, con las cucarachas, la respuesta es más rápida.
Sobre casos como el de la profesora de infantil que sufrió una caída de una rata sobre su cabeza, Gaudes ha recalcado que se estaba actuando desde marzo. "No es verdad que no haya aparecido nadie por ahí".
NORMAS PARA LA CIUDADANÍA
El éxito del control de plagas también depende del comportamiento vecinal. No basta con realizar controles de plagas y limpiezas si los hábitos ciudadanos facilitan su proliferación. "Siempre que dejemos comida en la vía pública van a aparecer plagas de cualquier tipo", avisan los expertos.
Según han explicado, está prohibido alimentar animales en la calle, salvo los cuidadores de colonias felinas, que deben seguir un protocolo estricto: colocar la comida en puntos autorizados, permanecer para supervisar que los gatos la consumen, recoger los restos y dejar únicamente agua.
"No por ser cuidador de colonias felinas se puede dar de comer en cualquier lugar ni de cualquier manera. Solo en los puntos autorizados y del modo establecido", afirman.
El veterinario ha destacado que en las inspecciones todavía se encuentran bolsas de basura junto a los contenedores o directamente en la acera, lo que "facilita la aparición de plagas". Además, la consejera ha recordado que "solo se puede sancionar a quienes alimenten animales en la vía pública si la policía lo presencia directamente".
"Siempre que haya comida en la calle habrá plagas", insisten desde el IMSP.


