El Parque Bruil, símbolo del caos migratorio: 61 personas viven en sus alrededores sin una solución
El Parque Bruil de Zaragoza se ha convertido, de forma dramática, en un reflejo de la crisis migratoria que afecta a muchas ciudades españolas. Según datos del Ayuntamiento, en un recuento realizado el pasado 5 de junio, 61 personas viven en la calle en este entorno, muchas de ellas en situación de extrema vulnerabilidad y con derecho a protección internacional.
La consejera municipal de Políticas Sociales, Marian Orós, ha denunciado este lunes que esta realidad no es más que una muestra del “colapso” que sufre la ciudad por la “nula” planificación del Gobierno de España en materia de migración. Según ha explicado, 22 de estas personas son originarias de Mali y Argelia, y cumplen con los requisitos para ser atendidas por los programas estatales de asilo. Sin embargo, el Estado no responde, y son los recursos municipales los que están sosteniendo esta atención.
Además de estas personas viviendo en el parque, otras 30 duermen en los bancos del andador Reina Esther, y 9 más en el entorno inmediato del Bruil. Se trata de personas de diversas nacionalidades, como Rumanía, Marruecos, países del África subsahariana y también de España.
Mientras tanto, el albergue municipal acoge a 12 personas más con derecho a asilo, y otros 66 están siendo atendidos por los recursos de urgencia del Ayuntamiento, a la espera de ser reasignados por las entidades estatales. En total, Zaragoza está atendiendo a un centenar de personas que deberían estar bajo la tutela del Gobierno de España.
UN MODELO "FALLIDO"
Orós defenderá en el Pleno de junio una moción para reprobar la gestión migratoria del presidente Pedro Sánchez, exigiendo al Ejecutivo que asuma sus responsabilidades y competencias. Reclamará también un modelo nacional coordinado que ponga fin al “caos actual” y deje de “arrojar a las personas a la irregularidad, la exclusión social, la pobreza y el sinhogarismo”.
Según la consejera, desde 2017 la inmigración ilegal ha aumentado en un 130%, y solo el 18,5% de los solicitantes de asilo logran finalmente obtener la protección internacional. “La mayoría terminan en la calle, como en Zaragoza, sin apoyo ni alternativas”, ha denunciado.
La situación se agravó en marzo, cuando 50 jóvenes de Mali acudieron a la Casa de las Culturas tras ser notificados de su expulsión de los programas estatales. Cuando el Ayuntamiento contactó con la entidad estatal para pedir plazas, la respuesta fue negativa por “colapso”, aunque los datos del propio Ministerio indican que el grado de ocupación en Zaragoza es del 89% de unas 1.600 plazas.
Para Orós, esta contradicción sugiere que el Ministerio está “bloqueando plazas para traer a más personas”, sin prever la capacidad real de acogida. Por eso, ha invitado públicamente a la ministra y portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, y al delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, a recorrer con ella el Parque Bruil y comprobar la situación de primera mano.
La consejera ha recordado que el Ayuntamiento trabaja en nuevas instalaciones del albergue municipal, que estarán listas entre octubre y noviembre. Estas incluirán dos pabellones de emergencia y nuevas plazas para mujeres en situación de sinhogarismo. Además, se están impulsando viviendas para jóvenes sin hogar en colaboración con entidades sociales.
“No podemos asumir indefinidamente lo que el Gobierno de España no gestiona. Zaragoza está comprometida con la atención a las personas migrantes, pero sin apoyo estatal, la situación es insostenible”, ha sentenciado Orós.


