La pescadería zaragozana con 30 años de historia que fue pionera en el reparto a domicilio
Pescados Iglesias es una de las empresas de referencia de distribución de pescado en Zaragoza y alrededores, abasteciendo tanto a profesionales de la hostelería de los mejores restaurantes de la ciudad como a particulares en sus domicilios. Pero su historia de crecimiento no puede entenderse sin conocer dónde y cómo empezó su historia en 1994.
Eloy Iglesias tenía un bar de pescados y mariscos y, con la ayuda de Alfredo Sanz, uno de sus proveedores, decidió cambiar el rumbo y montar una pequeña pescadería en el Actur. Echando todas las horas que podía, en su familia asaltaron las dudas de si debía mantener un negocio que no estaba siendo suficiente para llegar a fin de mes, pero Eloy puso toda su confianza en el proyecto y, simplemente, cambió la estrategia: "Déjame, que saldrá", son las palabras que recuerda su hijo Eloy Iglesias que su padre repetía en casa.
Y entonces comenzó a cerrar el negocio por las tardes para ir bar por bar buscando clientes para hacer funcionar el negocio, lo que repercutió en un crecimiento que, hasta hoy, no ha tenido freno. A las puertas del cambio generacional, Eloy Iglesias hijo recuerda con detalle esa época en la que su padre no estaba en casa porque tenía que cumplir con su objetivo de hacer funcionar el negocio, y con los valores que vivió en esos momentos creció hasta incorporarse a la empresa a los 16 años.
Él junto a su hermana Cristina Iglesias tomarán el relevo definitivamente el año que viene, con las bases de un negocio sólido que lleva el mejor producto fresco y congelado a cientos de hogares y unos 200 establecimientos de hostelería.
PIONEROS EN EL REPARTO A DOMICILIO
Pero no solo se puede vivir de un buen producto, sino que es un negocio en el que el servicio que se da al cliente es clave para diferenciarse. "Durante la pandemia fuimos los primeros en hacer servicio a domicilio sin coste y sin mínimo de pedido", comentan. Esto les abrió la puerta a una cantidad de clientela que no se esperaban y que han sabido mantener tras la pandemia, ya que "damos tan buen servicio que la gente siempre quiere repetir".
Preparando ya el terreno para el cambio generacional, después de la pandemia Eloy Iglesias decidió tirar el local entero de Santa Isabel y reformarlo, dejando un espacio más cómodo y moderno a sus hijos, además de ampliar la flota de furgonetas para poder hacer frente a los repartos a domicilio que llevan a cabo en Zaragoza y municipios a 25 kilómetros a la redonda de la capital.
El reparto a domicilio en los municipios que rodean la capital es el objetivo en el que se quiere centrar la siguiente generación, ya que, según han podido detectar "hay muchos municipios que están muy abandonados, por lo que es necesario explotar más la venta al particular en estas zonas".
Asesoramiento, conocimiento y experiencia que Pescados Iglesias ofrecen en cada uno de sus pedidos, tanto en el local como en cada pedido que se hace por teléfono o whatsapp, donde la atención es muy personalizada y siempre en favor de dar el mejor resultado a cada petición del cliente.
Pero la digitalización no va más allá de esa atención telefónica, ya que, en su opinión "la pescadería tradicional no va a desaparecer, porque sigue siendo un negocio en el que la gente quiere hablar contigo, que le cuentes sobre el producto y que sepan exactamente cómo lo quieres".
A las puertas de la salida de Eloy Iglesias del negocio que levantó él solo hace 30 años, su hijo recuerda estos años que han compartido juntos en la empresa y afirma que "ha sido muy buen profesor, porque muchas veces me ha dejado hacer para que aprendiera de mis errores y, aunque él siempre ha estado presente, me ha dejado muy libre".