Los pisos turísticos de Zaragoza cabrean a los vecinos y se organizan para evitar su ‘boom’
La proliferación de Viviendas de Uso Turístico (VUT) en Zaragoza ha generado una creciente alarma entre los vecinos, quienes se sienten desamparados ante lo que describen como una "inacción" por parte de las Administraciones. Las asociaciones vecinales Stop Ruido Zaragoza, Lanuza Casco Viejo y Calles Dignas han decidido organizarse para hacer frente a este fenómeno, preocupadas por los problemas de ruido, deterioro de espacios comunes y la expulsión de residentes de sus barrios.
Estas asociaciones han convocado una charla informativa gratuita el próximo jueves, 14 de noviembre a las 19:00h, en la sede de la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ) para debatir sobre los aspectos legales, administrativos y sociales de las VUT y explorar opciones de acción vecinal. La sesión será dirigida por Pablo Muño San Pío, licenciado en derecho, y Miguel Morte Royo, portavoz de Stop Ruido Zaragoza.
PROBLEMA GRAVE
En palabras de las asociaciones, las VUT son un problema grave en la ciudad, especialmente en el Casco Histórico, donde se concentran el 80% de las VUT de Zaragoza. Atribuyen esta situación no solo a la cercanía con los atractivos turísticos, sino también a la progresiva despoblación de esta área y al deterioro de la convivencia debido a la proliferación de bares y actividades que consideran perjudiciales para el vecindario.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en febrero de 2024 había en Zaragoza capital 934 VUT registradas, un 46% más que hace dos años. Las asociaciones alertan de que el número real podría ser mayor debido a las VUT ilegales o no registradas, que, en su opinión, escapan al control de las autoridades y facilitan el fraude fiscal al no ser monitoreadas en su ocupación real.
Los vecinos denuncian que los propietarios de las VUT rara vez residen en los inmuebles y no asumen la responsabilidad cuando surgen conflictos con los inquilinos temporales. Esto, aseguran, ha derivado en una "impunidad sangrante" que afecta negativamente a las comunidades. "Las VUT generan en muchos casos ruidos a cualquier hora, suciedad, y un deterioro acelerado de las zonas comunes", señalan las asociaciones, añadiendo que los problemas se agravan por la incapacidad de la policía y de los propios residentes para ponerles freno.
Según las asociaciones, el crecimiento descontrolado de las VUT en el Casco Histórico está desplazando a los residentes y al comercio de proximidad en favor de negocios que se benefician de un turismo "barato y desregulado".
La charla del 14 de noviembre servirá, además, como espacio para que los afectados compartan experiencias y propongan acciones para enfrentar este problema. La intención es informar a los vecinos sobre sus derechos y herramientas legales para regular y limitar el uso turístico de viviendas en sus comunidades y frenar lo que muchos consideran un atentado contra la calidad de vida en los barrios históricos de Zaragoza.
