¿Cuánto será el precio del bus y el tranvía en Zaragoza para 2026? Natalia Chueca da la clave del 70/30

La alcaldesa vinculó esa posición a la evolución del presupuesto municipal de movilidad desde el cambio de mandato.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca / Miguel G. García
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca / Miguel G. García

Natalia Chueca eligió la víspera de Navidad para lanzar un mensaje con destinatario claro: el bolsillo del usuario del bus y el tranvía. En una visita a servicios esenciales de Zaragoza —un recorrido simbólico para agradecer el trabajo en fechas señaladas— la alcaldesa defendió que el Ayuntamiento mantendrá su apuesta por un transporte público más barato, en paralelo a la intención del Gobierno de España de prolongar las bonificaciones.

La regidora lo planteó en términos de “historial” y de compromiso: “cualquier medida que pueda ayudar a hacer más económico el servicio (…) la hemos tomado siempre y la vamos a seguir tomando”. La frase, pronunciada ante los medios, llega en un momento en el que el debate sobre quién paga qué —y cuánto— vuelve a ocupar el centro de la conversación política.

Según explicó Chueca, Zaragoza opera hoy con un modelo en el que el transporte está subvencionado en un 70%. Traducido a lenguaje de usuario: el viajero paga el 30% del coste real del servicio, mientras que el resto se cubre con aportaciones públicas. En ese reparto, subrayó, el consistorio asume el peso principal.

La alcaldesa vinculó esa posición a la evolución del presupuesto municipal de movilidad desde el cambio de mandato. Aseguró que cuando el Partido Popular llegó al Ayuntamiento, la partida era de 58 millones de euros, y que ahora la cifra se sitúa en 118,5 millones.

Ese incremento, sostuvo, permite sostener más allá de los descuentos: mejorar frecuencias, aumentar kilómetros y reforzar conexiones.

En el trasfondo de sus palabras asoma también una reivindicación política: Chueca defendió que la subvención es “una herramienta” en la que el Gobierno central, a su juicio, aporta una parte “menor” que la que “pide y exige” a los ayuntamientos.

Y fijó posición: Zaragoza, dijo, mantendrá su contribución para que el descuento alcance el 70%, asumiendo el “30% adicional” necesario para completar la bonificación.

En definitiva, el Ayuntamiento trata de blindar un mensaje sencillo en plena etapa de anuncios: si se mantiene la ayuda estatal, Zaragoza seguirá empujando para que el billete no se encarezca.

Y lo hace colocando sobre la mesa dos argumentos de campaña permanente: cifras, y la promesa de que el coste no recaerá en el usuario.

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