Rescate nocturno en el barranco de la Morana: la Guardia Civil salva a dos senderistas desorientados
Dos senderistas, vecinos de Tudela, fueron rescatados en la madrugada del pasado lunes por la Guardia Civil tras desorientarse durante una ruta por el barranco de la Morana, en el término municipal de Añón de Moncayo. La densa vegetación, el desnivel y la complejidad del terreno les impidieron continuar, quedando atrapados hasta que solicitaron ayuda.
El incidente comenzó el domingo a las 18:26 horas, cuando la Sala de Emergencia de la Guardia Civil (062) recibió una llamada a través del 112. Los senderistas, un hombre y una mujer de 45 y 46 años, informaron que estaban desorientados, aunque en buen estado de salud y con algo de ropa de abrigo. Sin embargo, la zona donde se encontraban era intransitable debido a la vegetación densa y el pronunciado desnivel.
Con las coordenadas facilitadas por los propios afectados, se confirmó que habían quedado atrapados en un área de difícil acceso. De inmediato, el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Tarazona fue activado para iniciar las labores de búsqueda y rescate.
Los especialistas del GREIM se desplazaron en vehículo hasta un punto cercano al refugio de cazadores, donde la pista se tornó impracticable. Desde allí, continuaron a pie, recorriendo unos cuatro kilómetros por un terreno extremadamente complicado, con zonas donde la vegetación hacía imposible el paso.
Finalmente, a las 21:30 horas, lograron localizar a los senderistas gracias a los destellos de sus frontales. Debido al ruido del agua en el barranco, las voces de los rescatadores y los silbatos no pudieron ser escuchados por los afectados.
Tras asistir a los senderistas y confirmar que estaban en buen estado de salud, los agentes les proporcionaron ropa de abrigo, agua y comida antes de iniciar el regreso. Por razones de seguridad, el GREIM optó por una ruta alternativa más larga, pero menos peligrosa, dado que la utilizada por los rescatadores inicialmente no era viable para el retorno a pie.
A medianoche, el grupo llegó al vehículo oficial de la Guardia Civil, y posteriormente, se trasladaron al aparcamiento de la central eléctrica de Morana, donde los senderistas habían dejado su coche. El operativo finalizó a la 1:00 de la madrugada.

