La ruta perfecta para toda la familia, con merenderos y sin salir de Zaragoza: las Esclusas de Valdegurriana
Naturaleza, historia y un plan familiar sin salir de Zaragoza: las Esclusas de Valdegurriana ofrecen sendas, sombra y merenderos en pleno Canal Imperial.
Si buscas un plan sencillo, al aire libre y sin salir de la ciudad, las Esclusas de Valdegurriana son una opción ideal para disfrutar en familia. Situadas en el kilómetro 89 del Canal Imperial de Aragón, justo al final de los Montes de Torrero, estas cuatro esclusas históricas se elevan unos 13 metros en total, gracias a una ingeniería hidráulica del siglo XVIII que se utilizaba para salvar desniveles y permitir el paso de barcas.
El recorrido por Valdegurriana forma parte del Anillo Verde de Zaragoza, una red de sendas naturales que conectan núcleos urbanos con entornos más verdes y tranquilos. Puedes ir andando, en bicicleta o incluso en coche hasta zonas habilitadas para aparcamiento, lo que lo convierte en un plan accesible para todos los miembros de la familia.
Encanto histórico y naturaleza en un mismo espacio
Las Esclusas de Valdegurriana cuentan con una construcción en sillería, planta oval, y se acompañan de la Almenara de San Bernardo que históricamente gestionaba las compuertas y el reparto del agua. Aunque hoy ya no funcionan para la navegación —las compuertas originales fueron retiradas—, el entorno conserva un aire nostálgico que conecta con el pasado urbano de la ciudad.
Los pinares de Valdegurriana rodean el cauce del canal, con especies como el pino piñonero y alepo, y forman un espacio natural ideal para pasear, respirar aire limpio y merendar bajo la sombra. Hay zonas en la senda con sombra agradable, pérgolas naturales de ramas o árboles, y rincones tranquilos donde detenerse —perfectos para que los más pequeños se desconecten y los mayores se relajen.
Una excursión ligera para todos los públicos
La senda que recorre las esclusas tiene unos 10,5 kilómetros si haces un tramo circular, lo que supone alrededor de 2 horas y 45 minutos caminando a ritmo familiar. No hay desnivel complicado, es terreno mayormente plano, lo que la hace adecuada incluso para niños que caminan sin prisa o para paseos en bici.
Desde el entorno se puede ver el paisaje del canal, las esclusas, la Almenara, el pinar circundante, y en algunos tramos descubrir restos de construcciones relacionadas con el Canal Imperial. Para quienes quieran fotos, es un lugar con luz natural abundante, variados contrastes (agua, piedra, bosque) y tranquilidad.
Consejos para que la salida salga redonda
Para aprovechar bien la excursión, conviene llevar agua, algo de bocata o merienda ya que no hay bares cerca de las esclusas, un calzado cómodo y protección solar. Si vas con coche, busca aparcamiento cercano al canal; si prefieres transporte público, hay partes de la senda accesibles con autobús urbano, aunque conviene consultar horarios.
También es buena idea llevar algo para sentarse —una manta o silla plegable— si quieres disfrutar del merendero natural que ofrecen los pinares. Y si decides ir en bici, revisa que esté bien mantenida la rueda, porque hay tramos con tierra firme que pueden estar algo pedregosos.

