Los síntomas en niños que no deben ignorarse: cuándo acudir a urgencias pediátricas

El doctor Daniel Segura, jefe del servicio de pediatría y urgencias pediátricas del Hospital Universitario Quirónsalud Zaragoza, explica cuáles son y cuándo visitar al especialista
Los síntomas en niños que no deben ignorarse: cuándo acudir a urgencias pediátricas
Los síntomas en niños que no deben ignorarse: cuándo acudir a urgencias pediátricas

La fiebre, los problemas respiratorios o los traumatismos son algunos de los motivos más frecuentes por los que las familias acuden a urgencias pediátricas. Asimismo, otras causas habituales suelen ser las infecciones gastrointestinales y los dolores inespecíficos, explica el doctor Daniel Segura, jefe del servicio de pediatría y urgencias pediátricas del Hospital Universitario Quirónsalud Zaragoza. 

No obstante, las patologías que llegan a urgencias pediátricas varían según la edad del paciente y la época del año. “Por ejemplo, durante los meses de invierno predominan las infecciones respiratorias, mientras que en verano son más frecuentes las gastroenteritis y los traumatismos relacionados con la actividad al aire libre", explica Segura. 

Por otro lado, "en los recién nacidos o lactantes muy pequeños, síntomas como el llanto inconsolable, la irritabilidad, la fiebre o los vómitos suelen ser los motivos principales de consulta”, detalla el doctor Segura. 

Signos que deben preocupar a las familias

“Aunque muchas consultas responden a procesos leves, es fundamental recordar la importancia de saber identificar los signos de alerta que requieren atención médica inmediata”, advierte el especialista. Entre las señales de alarma para acudir a urgencias pediátricas, destacan los problemas respiratorios, como respiración muy rápida, hundimiento entre las costillas, aleteo nasal o ruidos al respirar.

También es esencial prestar atención al estado general del niño. “Si está excesivamente somnoliento, muy decaído, irritable o cuesta despertarle, es recomendable acudir a urgencias para una valoración”, señala Segura.

Otra situación que requiere atención inmediata es la fiebre en bebés menores de tres meses, así como signos de deshidratación (vómitos repetidos, incapacidad para retener líquidos, boca seca o ausencia de orina durante varias horas) o tener la fontanela hundida en los recién nacidos.

Igualmente, las manchas moradas o rojas (petequias) que no desaparecen al presionar y la coloración azulada o morada en los labios y la piel deben alertar a las familias. Los traumatismos, cuando existe pérdida de conocimiento, vómitos posteriores al golpe o cambios en el comportamiento del niño, también deben valorarse en urgencias. Al igual que el dolor abdominal intenso o persistente y la cojera súbita, que son motivo para visitar al especialista.

Un equipo especializado y tecnología adaptada al paciente en edad infantil

El servicio de urgencias pediátricas del Hospital Universitario Quirónsalud Zaragoza atiende a niños desde el nacimiento hasta los 14 años y está disponible las 24 horas del día, los 365 días del año, con un equipo médico especializado en la atención infantil.

El centro cuenta con 23 pediatras, además de enfermeras y auxiliares especializados. Durante las guardias, hay dos pediatras en urgencias y un pediatra intensivista neonatal y pediátrico, lo que permite atender situaciones de mayor complejidad.

Las urgencias pediátricas disponen de instalaciones de vanguardia y humanizadas, con áreas de triaje, boxes de exploración y salas de observación individuales, además de espacios pensados para hacer la estancia más cómoda para los niños y las familias. También dispone de un sala de aerosolterapia y un box de vitales para cuidados intensivos con monitorización cardiorespiratoria. “En este sentido, el hospital es el único centro privado de Aragón que cuenta con UCI pediátrica y neonatal, lo que permite ofrecer una atención integral y especializada en los casos más graves”, concluye el doctor. 

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