La posible nueva concejal de Vox en Zaragoza que ya no es de Vox: dice que Abascal "vive del mitin y no quiere trabajar"
Marisa Gaspar, terapeuta ocupacional y ya desligada del partido, es la llamada a ocupar el acta en el Ayuntamiento. En redes ha cargado contra la dirección y asegura que nadie de Vox se ha puesto en contacto con ella.
La renuncia de Julio Calvo al acta de concejal ha dejado al grupo municipal de Vox en Zaragoza ante una situación incómoda y, sobre todo, anómala. El hasta ahora portavoz de la formación en el Ayuntamiento, de 70 años, ha decidido dar un paso al lado a poco más de un año de las elecciones municipales, en un momento en el que Vox se ha reforzado en el tablero político aragonés y aspira a consolidar posiciones en la capital. Su salida, sin embargo, abre un relevo espinoso: la siguiente en la lista es Marisa Gaspar, terapeuta ocupacional, actualmente desligada del partido y muy crítica con la dirección nacional y autonómica.
Según adelantó Heraldo de Aragón, Gaspar no descarta renunciar al acta si finalmente le corresponde y sostiene que nadie se ha puesto en contacto con ella. La futura edil —si acepta el acta— quiere consultarlo con su familia y con su entorno laboral. El dato añade más tensión a un proceso que, por calendario, no será inmediato: la renuncia de Calvo deberá hacerse efectiva en el pleno ordinario del 26 de febrero y, a partir de ahí, se activará el mecanismo de sustitución.
Una posible concejal... que repudia a Vox y a Santiago Abascal
Mientras Vox intenta encuadrar la dimisión como un paso personal sin lectura política, el perfil público de Gaspar introduce una grieta evidente. En su Facebook, la aragonesa comenta con frecuencia noticias relacionadas con su antigua formación y sus críticas, lejos de ser veladas, son directas y repetidas.
La última, este mismo domingo, a raíz de una noticia titulada “La expresidenta de Vox en Teruel: Alejandro Nolasco es un traidor”. Gaspar escribió: “¿Cuántos nos hemos sentido así en Vox? Comparto cada una de las afirmaciones que hace esta mujer. Los que hemos estado dentro sabemos que el diagnóstico lo clava”.
Ese mensaje no es una excepción. En comentarios recientes, Gaspar ha respaldado públicamente los reproches internos contra la cúpula del partido. A propósito de las acusaciones de Javier Ortega Smith contra la dirección por “mentira, tergiversación y manipulación”, afirmó: “Y este es el verdadero Vox”. Y en otro comentario sobre un vídeo de Santiago Abascal en un mitin, dejó una de sus críticas más duras: “No quiere trabajar, vive del mitin, de la soflama y del titular mensual. No quiere construir una alternativa política real”.
También ironizó sobre los audios internos publicados en las últimas semanas que retrataban el malestar de cargos aragoneses con la dirección nacional: “Ana Pilar, otro de los grandes currículums fichados por el equipo de cazatalentos de Méndez Monasterio, jajaja, qué ojo tienen”.
La alusión apunta a las grabaciones adelantadas por ABC y publicadas por HOY ARAGÓN en las que se escuchaba a dirigentes autonómicos cuestionar al liderazgo nacional —y, en particular, a Abascal— durante reuniones celebradas en el primer semestre de 2024, en pleno debate sobre la salida de Vox del Gobierno de Aragón.
En el Ayuntamiento, mientras tanto, el grupo municipal se prepara para un cambio de etapa. En Vox dan por hecho que la concejala Eva Torres asumirá la portavocía en las próximas semanas, lo que supondría un relevo interno para mantener la estructura de mando y la interlocución política.
Pero la incógnita de fondo es otra: si Gaspar acepta el acta, Vox Zaragoza pasaría a incorporar a una edil que, en abierto, ha cuestionado la estrategia del partido y el liderazgo de Abascal y Nolasco. Y si renuncia, se abriría un escenario de sustituciones que, de nuevo, proyectaría una imagen de debilidad organizativa.
En plena precampaña municipal de facto, Vox Zaragoza afronta así un dilema que va más allá de un cambio de nombres: el relevo de Calvo pone a prueba la cohesión interna y el control político de las listas… justo cuando el partido pretende presentarse como una maquinaria disciplinada y en expansión.