Zaragoza es una ciudad cada día más accesible pero tiene un gran reto en la parte privada
La semana pasada, el Ayuntamiento de Zaragoza finalizó las obras de renovación de la calle Jerónimo de Blancas tras invertir más de 200.000 euros, dando así continuidad urbanística y estética al entorno al unirse con la renovada calle de San Miguel. Durante la visita, la alcaldesa de la capital, Natalia Chueca, señaló que desde el Ayuntamiento "Trabajamos para que los espacios urbanos de nuestra ciudad sean más inclusivos, seguros, sostenibles y saludables".
Meses atrás, esta céntrica vía que comunica San Miguel con el Coso a la altura del Teatro Principal, era el mejor ejemplo de calle sin accesibilidad para personas con discapacidad o con movilidad reducida. Una calle con aceras estrechas por las que era imposible pasar con silla de ruedas o con scotter eléctricos para personas con movilidad reducida.
La renovación de esta calle se encuentra dentro de los planes para que Zaragoza sea una ciudad 100% accesible, ya que en estos momentos, y tras la aprobación el año pasado de la Ordenanza de Accesibilidad, las obras y las renovaciones de calles y plazas incluyen la accesibilidad completa mediante la promoción de la plataforma única, con entornos de prioridad peatonal , supresión de barreras arquitectónicas, ampliación de aceras y señalización podotáctil.
La calle Don Jaime I fue la primera en estrenar la cota cero, igualando la altura de la calzada y la acera para favorecer la accesibilidad. Y desde entonces, la plataforma única se está extendiendo sobre todo por el Casco Histórico, junto a las calles propiamente peatonales, para mejorar la accesibilidad y la independencia de las personas con discapacidad.
AVANCES EN ACCESIBILIDAD EN URBANISMO Y TRANSPORTE
Fue a comienzos de 2024 cuando Zaragoza recibió el Premio Nacional de Discapacidad Reina Letizia, en la categoría de Accesibilidad y Diseño Universal de Municipios, siendo la primera gran capital en recibirlo. Desde el ayuntamiento, se trabaja en distintos aspectos y de forma transversal, para lograr una ciudad accesible.

Entre las medidas que se están tomando, en estos momentos, se va camino de lograr que el 100% de los vados peatonales sean accesibles, y muchos de ellos con podotáctil. Los nuevos parques y áreas de juego son inclusivas y accesibles, y en el marco del transporte púbico, se ha incorporado el sistema Navilens en las paradas, o las plataformas mecánicas en los autobuses y en el tranvía, para que sean plenamente accesibles. En este sentido, el tranvía de Zaragoza es más accesible que los de ciudades como Bilbao.
Zaragoza también será en 2025 una de las cinco ciudades europeas en las que se probará una innovadora app para facilitar el aparcamiento de personas con movilidad reducida. mientras que se ha firmado un convenio de colaboración con el sector del taxi para impulsar la accesibilidad universal mediante pictogramas.
A nivel urbanístico y en materia de transporte, y aunque aún queda mucho por hacer, la ciudad ha avanzado enormemente en lo que se refiere a accesibilidad, reconoce la gestora de redes sociales Marta García Gómez, más conocida en redes como 'La Chica del Zapato Naranja'. Marta tiene una enfermedad degenerativa que le afecta a los músculos, y se mueve por la ciudad diariamente con su scooter eléctrica. Desde sus redes sociales, además de hablar de temas relacionados con su empresa, también suele comentar (siempre desde el buen rollo), los problemas que tiene en su día a día al moverse por la ciudad.
Esa sensación es compartida por Teresa Perales, quien hace unos meses explicó en una entrevista a este periódico que "aunque todavía quedan algunas barreras por romper, lo cierto es que Zaragoza es una ciudad bastante accesible en comparación con otras grandes ciudades. Es una ciudad muy llana, y recuerdo que cuando empecé a ir con la silla de ruedas, estaba todo lleno de bordillos imposibles de superar. Ahora, se ha mejorado mucho en este aspecto".
EL MAYOR PROBLEMA, LA ACCESIBILIDAD EN LOCALES
En este sentido, aunque la ciudad ha avanzado a nivel urbanístico, muchos de los problemas con los que se encuentran las personas con discapacidad para moverse en la ciudad, además de las calles con aceras estrechas, se encuentra en muchas tiendas, bares y restaurantes que aún no son accesibles. O que son accesibles en la entrada, pero luego no tienen un baño adaptado para las personas con discapacidad, o el baño está situado en la primera planta y no hay ascensor para llegar a él. En esta campo, se ha avanzado mucho, pero todavía queda mucho por hacer.
Parte de ese problema proviene de la normativa. Según Marta García, "cuando un local es nuevo, está obligado por ley a que sea accesible, y esto suelo cumplirse. El problema viene cuando se trata de un negocio que está en funcionamiento, y se traspasa. En este caso, la normativa no exige que se realicen las obras para adaptar el local y que sea accesible".

El hecho de que no se pueda acceder a un local comercial es más habitual de lo que puede parecer, pese a que son muchos los locales y comunidades de vecinos que han realizado obras y son completamente accesibles. En calles recién renovadas y accesibles urbanísticamente, hay locales que todavía tienen escalones que son imposibles de salvar para una silla de ruedas o para una scooter eléctrica. La problemática se extiende a puertas estrechas por las que no pasa una silla, a rampas de acceso que parecen más un tobogán que un elemento para facilitar la accesibilidad, o "pasillos en tiendas por las que no pasa una silla de ruedas, pero tampoco un carrito de bebé", señala García.
En muchos de estos casos, hay soluciones temporales, explica a HOY ARAGÓN Marta García. "En muchos casos tienen una rampa portátil que colocan cuando llega algún cliente con discapacidad. En estos casos, se valora la intención, pero no es una solución definitiva. Por eso, si quieren tener un local accesible, lo mejor es que se asesoren por asociaciones y fundaciones para que las reformas que se hagan sirvan de algo, y contribuyan a que tanto el local como la ciudad sean más accesibles.