¿Por qué se venden todas las nuevas viviendas en Zaragoza pese a que los precios suben?
En plena subida de precios, las viviendas de obra nueva se venden como si se acabaran. Y, en cierto modo, es que 'se acaban'.
El deseo o la necesidad de tener una vivienda propia en Zaragoza sigue latiendo con fuerza. Y ese anhelo es el que está marcando el pulso de un mercado inmobiliario que no deja de crecer, incluso cuando los precios también lo hacen.
El mercado de la vivienda en Aragón ha comenzado este año 2025 con fuerza. Las cifras no engañan: 4.841 operaciones de compraventa entre enero y marzo, el mejor arranque desde el año 2007. Pero lo verdaderamente llamativo es que, en plena subida de precios, las viviendas de obra nueva se venden como si se acabaran. Y, en cierto modo, es que ‘se acaban’.
En cuanto a materia de vivienda, Zaragoza está viviendo una contradicción. Por un lado, los precios no paran de subir, un 2% más que a finales de 2024 y un 5,4% más que hace un año, y sin embargo, la demanda sigue desbordando a la oferta. Especialmente en la vivienda de obra nueva, que ha experimentado un crecimiento del 30,4% solo en este primer trimestre del año.
Luis Alberto Fabra, director de la Cátedra en Mercado Inmobiliario de la Universidad de Zaragoza, lo resume con claridad. “La demanda está siendo especialmente activa, a pesar del crecimiento de los precios. La expectativa de aumento e intensificación de los mismos está favoreciendo este comportamiento de la actividad, apoyado por el importante soporte de la financiación hipotecaria”.
Es decir, muchas personas prefieren comprar ya antes de que sea aún más caro. Y lo hacen rápido. Muy rápido.
Fernando Montón, director general del Grupo Plaza 14, lo explica desde la trinchera del día a día en el sector. “El mercado de obra nueva en Aragón se encuentra en fase de crecimiento y en una situación en la que la demanda supera claramente la oferta. Las ventas siguen incrementándose trimestre a trimestre, pero lo que no incrementa es el número de viviendas en construcción. Esta situación de mercado hace que los potenciales clientes tomen su decisión de compra en plazos muy reducidos e inferiores a los que estábamos acostumbrados, para evitar quedarse sin la vivienda que desean comprar”.
Y es que, cuando uno encuentra una vivienda que encaja con sus expectativas y entra dentro de sus posibilidades económicas, no se lo piensa demasiado. La competencia por cada metro cuadrado está más viva que nunca. Hay miedo a quedarse fuera. Y hay también un cambio de mentalidad: tras años de incertidumbre, muchas personas han decidido que es el momento de apostar por su propio espacio, cueste lo que cueste.
El acceso a hipotecas, más sencillo tras la bajada de los tipos de interés, también ha sido un factor clave. El 59,6% de las compraventas se han hecho con financiación, en un contexto más amable para quienes buscan crédito. Como señalaba Santiago Martínez, jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja, el mercado se está viendo impulsado por “el importante impacto derivado del descenso de los tipos de interés, que está favoreciendo las condiciones financieras de los demandantes de crédito hipotecario”.
Frente a esta oleada de compras, la oferta no logra mantenerse al mismo ritmo. El número de nuevas promociones sigue siendo insuficiente, y eso empuja los precios al alza. Pero también acelera las decisiones de compra, si hay menos márgenes hay más urgencia.
La situación es especialmente visible en zonas donde la oferta es limitada y la presión de la demanda se hace notar. Montecanal, Valdespartera, Rosales del Canal, Miralbueno o nuevos desarrollos como Arcosur o Fuente de la Junquera son claros ejemplos de este fenómeno. Y aunque el mercado de segunda mano también crece, un 4,4% en este trimestre, no lo hace con la misma intensidad.


