Zaragoza pone en marcha la zona de bajas emisiones: éstas son todas las restricciones
Zaragoza, como otras ciudades españolas con más de 50.000 habitantes, ha comenzado la puesta en marcha de su Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Este proyecto, impulsado por la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, busca reducir la contaminación en áreas clave de la ciudad. Aunque las medidas ya están en vigor desde 2024, será a partir de 2026 cuando se apliquen sanciones económicas a los infractores.
¿QUÉ ES Y CÓMO FUNCIONA LA ZBE EN ZARAGOZA?
El perímetro inicial de la ZBE se concentra en el Casco Histórico, delimitado por calles como Echegaray y Caballero, San Vicente de Paúl, el Coso y la plaza de España, entre otras. Desde 2022, esta área estaba señalizada, pero hasta ahora no se había implementado ninguna restricción real.
Los vehículos que no cumplan con los estándares ecológicos establecidos tendrán restringido el acceso entre las 8:00 y las 20:00 horas, con un margen de 15 minutos para salir del área sin sanción en caso de entrada accidental.
MULTAS Y MEDIDAS PROGRESIVAS DE LA ZBE
A partir de 2026, se multará con hasta 200 euros a quienes incumplan las normas. Este proceso incluirá la instalación de cámaras de lectura de matrículas para registrar los vehículos permitidos y detectar posibles infracciones.
Durante los próximos años, el Ayuntamiento permitirá el acceso a ciertos vehículos no ecológicos que cumplan con excepciones específicas. El proceso de registro comenzará en el verano de 2025.
EXPANSIÓN DE LA ZBE HASTA 2030
El plan contempla una ampliación significativa de la ZBE en 2030. El área incluirá buena parte del centro de Zaragoza, llegando hasta plaza Paraíso y abarcando calles como Constitución, el paseo de la Mina y el paseo María Agustín.
Este modelo busca emular los avances de otras ciudades europeas en la lucha contra el cambio climático, priorizando una movilidad más sostenible y reduciendo la dependencia de vehículos altamente contaminantes.
FUTURO DE LA MOVILIDAD EN ZARAGOZA
Con estas medidas, Zaragoza se alinea con las exigencias ambientales a nivel nacional y europeo. La ZBE no solo reducirá las emisiones contaminantes, sino que también promoverá el uso de transportes sostenibles como bicicletas y transporte público. Además, se prevé un impacto positivo en la calidad de vida urbana, especialmente en áreas altamente transitadas.
La implantación de esta normativa es un paso firme hacia un modelo de ciudad más limpio, eficiente y comprometido con la salud ambiental.

