La Estiva: la escuela que forma pastores en el Pirineo aragonés y no para de crecer
Hace cinco años, en el valle de Chistau, en pleno Pirineo oscense, abrió sus puertas La Estiva: la Escuela de Pastoreo de Aragón.
Una apuesta singular en un momento en que el mundo rural aragonés perdía población, los rebaños envejecían junto a sus pastores y el relevo generacional en la ganadería extensiva parecía una causa perdida.
Cinco años después, La Estiva ha formado a varias promociones de pastores, ha demostrado que hay personas dispuestas a aprender un oficio milenario y este fin de semana celebra su aniversario como merece: reuniendo en San Juan de Plan a ganaderos, investigadores, instituciones y a todos sus exalumnos para hablar de hacia dónde va el pastoralismo en Aragón y en el Pirineo. Las Jornadas de Pastoralismo se celebran del 21 al 24 de mayo.
Qué es La Estiva y qué ha conseguido en cinco años
La Estiva es la única escuela de pastoreo de Aragón y una de las pocas de España. Tiene su sede en San Juan de Plan, en la comarca de Sobrarbe, y ofrece una formación que combina teoría con prácticas reales de pastoreo —tanto de ovino como de vacuno— en el entorno de montaña donde se ubica.
En cinco años ha conseguido algo que parecía difícil: atraer a personas de distintos perfiles y procedencias que querían aprender a ser pastores. Algunos venían del mundo urbano buscando un cambio de vida. Otros eran hijos de ganaderos que querían profesionalizarse. Otros simplemente querían entender un oficio que define el paisaje y la cultura del Pirineo aragonés desde hace siglos.
La escuela ha funcionado gracias al apoyo de la Diputación Provincial de Huesca (DPH) y el Gobierno de Aragón (DGA), y su trayectoria ha convertido a San Juan de Plan en un referente del desarrollo rural basado en el conocimiento y la formación, no solo en la subvención.
El programa: cuatro días de pastoralismo en el Pirineo
Las jornadas arrancan el jueves 21 de mayo con la charla «Historias de Sobrarbe y el pastoreo», a cargo del escritor José Antonio Adell, en La Sarra. Una apertura que pone el acento en la memoria y la identidad: antes de hablar del futuro, La Estiva quiere recordar de dónde viene lo que celebra.
El viernes 22 llega uno de los momentos centrales del programa: la mesa redonda «Ganadería de montaña y pastoralismo: gestión de un territorio vivo». Participan nombres de peso institucional: Francesc Boya Alós, secretario general para el Reto Demográfico del Ministerio de Transición Ecológica; Enrique Novales, director general de Calidad y Seguridad Alimentaria del Gobierno de Aragón; José Cebollero, presidente de la Comisión de Desarrollo de la Diputación Provincial de Huesca; y Maryse Beyrié, alcaldesa de Vielle-Aure y vicepresidenta de Turismo y Relaciones Transfronterizas del Departamento Hautes-Pyrénées. La presencia francesa no es accidental: las jornadas se financian en parte a través del proyecto europeo Dusal+, que conecta Sobrarbe con los valles de Aure y Louron al otro lado de la frontera.
El sábado 23 es el día más intenso. Arranca con la emisión en directo del programa «De puertas al campo» de Aragón Radio desde La Estiva —un espaldarazo mediático que lleva el aniversario a toda la comunidad—, seguido del encuentro de todas las promociones de la escuela. Es el momento más emotivo del programa: los exalumnos que han pasado por La Estiva en estos cinco años volverán a San Juan de Plan para poner en valor lo que han construido.
A mediodía, la mesa «Modelos que funcionan: innovación, territorio y futuro del pastoralismo» presentará iniciativas concretas sobre empleo pastoril, relevo generacional, turismo vinculado a la ganadería e innovación en el medio rural. No teoría: casos reales que están funcionando en Aragón y en otras regiones europeas.
Por la tarde el debate se centra en Europa: la charla «Europa, ganadería de montaña y nuestro futuro» analizará el impacto del acuerdo con Mercosur y la PAC sobre la ganadería extensiva. Dos políticas que pueden condicionar de forma decisiva el futuro de los ganaderos aragoneses en los próximos años y que generan preocupación en todo el sector.
La jornada del sábado termina como debe terminar un aniversario en el Pirineo: con caldereta popular y el concierto de Don Kumbión y DJ Colis. Dos exposiciones —sobre la lana y sobre «Pastorear el Fuego»— permanecerán abiertas durante todos los días del evento. Las jornadas concluyen el domingo 24 con una ruta fotográfica.
Por qué importa este aniversario más allá de la celebración
El alcalde de San Juan de Plan, Roberto Serrano, lo explica con precisión: "Estas jornadas son una oportunidad para hablar del pastoralismo en positivo, fijándonos en las iniciativas que están funcionando, en nuestra historia y en el futuro que, con el empeño de instituciones públicas, escuelas de pastoreo como la de Aragón y personas que están apostando por formarse y emprender en el sector, se presenta esperanzador".
Carlos Ferrer, presidente de la Asociación Ganadera de San Juan de Plan, añade el ángulo más concreto: "Vamos a hablar de hacia dónde vamos y de la necesidad, ahora más que nunca, de proteger la ganadería de montaña como sello de identidad y de sostén de nuestros pueblos".
Son palabras que resuenan con fuerza en un momento en que el debate sobre el futuro del mundo rural aragonés —despoblación, relevo generacional, políticas europeas, cambio climático— está más vivo que nunca.
La Estiva no es solo una escuela de pastores. Es una respuesta práctica, con cinco años de resultados verificables, a la pregunta de si es posible fijar población y mantener vivo un oficio esencial en los pueblos de montaña del Pirineo aragonés.
La respuesta, según quienes la han construido, es que sí. Y este fin de semana en San Juan de Plan se puede comprobarlo en persona.