Cátedra Ariño Duglass: alianza estable entre ciencia y empresa con el vidrio como horizonte
La Cátedra Ariño Duglass nació en 2016 con un objetivo claro: consolidar una colaboración que ya llevaba años dando frutos entre la Universidad de Zaragoza y la empresa aragonesa especializada en vidrio técnico. La creación de esta estructura estable permitió dar continuidad y agilidad a numerosos desarrollos que, por su escala o naturaleza, quedaban fuera de los grandes programas de investigación.
El germen de esta relación se remonta a más de dos décadas atrás, con una colaboración especialmente estrecha entre Ariño Duglass y el Grupo de Tecnologías Fotónicas de la Facultad de Ciencias. De esa relación inicial fueron surgiendo múltiples proyectos y avances que demostraban el potencial de una cooperación fluida entre el mundo académico y el empresarial. La cátedra nació como respuesta a la necesidad de un marco flexible y permanente, que permitiera abordar ideas y ensayos sin depender de la complejidad administrativa de contratos o convocatorias oficiales.
Con esta fórmula, la cátedra ha facilitado el desarrollo de pequeñas innovaciones tecnológicas, ha impulsado la participación de estudiantes en proyectos reales y ha promovido la formación práctica de jóvenes investigadores. Se han financiado tesis doctorales en el marco del doctorado industrial, trabajos fin de grado y máster, prácticas extracurriculares, asistencia a congresos especializados y otras actividades divulgativas que refuerzan la proyección científica y técnica de la empresa.
Los perfiles que han participado en estas actividades proceden en su mayoría del ámbito de la Física, la Química o la Ingeniería. Las instalaciones en las que se realizan los desarrollos se encuentran en la Facultad de Ciencias, lo que facilita la integración entre los equipos universitarios y los retos planteados desde la empresa. La implicación del estudiantado no solo ha aportado soluciones a desafíos técnicos, sino que también ha contribuido a formar profesionales con una comprensión más profunda del vínculo entre investigación y producción.
En este tiempo, la cátedra ha sido el catalizador de avances significativos en el sector del vidrio. Uno de los más destacados es el desarrollo de un tratamiento especial que permite que las ondas electromagnéticas atraviesen el vidrio, una solución pensada para los trenes de alta velocidad que circulan por Europa. Gracias a un proceso de ablación láser con patrones diseñados por investigadores, se ha conseguido mantener la conectividad móvil incluso en túneles, mejorando la experiencia del viajero sin comprometer la eficiencia del aislamiento.
Otro de los campos en los que la colaboración ha sido clave es el de los vidrios de control solar y baja emisividad, dos productos que han marcado tendencia en el sector y que han contribuido a posicionar a Ariño Duglass como referente internacional en soluciones de vidrio avanzado. Estos desarrollos han sido posibles gracias a la combinación de conocimiento académico y visión industrial, y son prueba del impacto tangible que puede tener una colaboración sostenida en el tiempo.
El modelo de la Cátedra Ariño Duglass demuestra cómo una relación fluida entre universidad y empresa puede traducirse en innovación, mejora tecnológica y formación cualificada. Lejos de ser un marco teórico, esta estructura permite afrontar necesidades concretas con rapidez y flexibilidad, eliminando barreras burocráticas y generando valor tanto para la universidad como para la industria.
Casi una década después de su puesta en marcha, esta cátedra se ha consolidado como un ejemplo exitoso de transferencia de conocimiento y como un espacio fértil en el que la investigación aplicada, la formación y la tecnología se encuentran para avanzar juntos. Porque el vidrio no solo refleja lo que somos: también deja entrever hacia dónde vamos.