Cátedra Fundación Caja Rural de Aragón: una alianza entre universidad y empresa que apuesta por el territorio
La Cátedra Fundación Caja Rural de Aragón y Universidad de Zaragoza lleva más de una década tendiendo puentes entre el conocimiento académico y las necesidades reales del territorio aragonés. Desde su creación en 2012, ha puesto el foco en sectores estratégicos clave que permiten el desarrollo del medio, impulsan la innovación y la transición del conocimiento en la logística, la agroindustria y los servicios vinculados al territorio.
Laura Prada, directora de la Fundación Caja Rural de Aragón, resume así su propósito: "Nuestra cátedra nace con la vocación de impulsar el desarrollo y la innovación en el territorio a través de la formación, la divulgación y la transferencia del conocimiento en sectores estratégicos".
Dentro de la cátedra se promueven iniciativas que fortalecen la sostenibilidad, el emprendimiento en el entorno agroalimentario y la competitividad. "Queremos generar oportunidades para las personas que viven en el territorio así como acercar el emprendimiento y conocimiento al ámbito rural, mientras acercamos esta realidad a entorno urbano, desde un punto de vista más divulgativo", explica Prada.
UNA APUESTA POR EL TALENTO
Junto a esta labor divulgativa, la alianza entre universidad y empresa a través de esta cátedra es una apuesta por el territorio y por el talento. "Esta colaboración entre Fundación Caja Rural y Universidad de Zaragoza busca construir un futuro más próspero y más equilibrado para Aragón", reflexiona Prada.
Así, dentro de la cátedra hay toda una labor de investigación centrada en la innovación. En este ámbito, se dirigen tesis doctorales o Trabajos de Fin de Grado. "El objetivo es la mejora continua en el conocimiento académico y el análisis de las necesidades reales que tiene el medio rural", resume la directora de la Fundación Caja Rural.
La iniciativa va más allá de la formación convencional. Su planteamiento es transversal, dirigido a estudiantes de diversas disciplinas - desde Veterinaria hasta Derecho, pasando por Economía, Ingeniería Agrícola o Empresariales -, y con un enfoque eminentemente práctico.
"El alumnado que asiste es muy dispar porque las disciplinas que abordamos van más allá de la gestión rural ya que hacen hincapié en cómo están funcionando estas empresas desde un punto de vista más empresarial», explica Prada.
DOS ACTIVIDADES PRINCIPALES
Los alumnos universitarios que participan en esta cátedra pueden obtener un crédito de libre elección por cada uno de los dos cursos que se organizan desde Unizar. La directora es Blanca Simón, quien organiza los cursos y evalúa el paso de los alumnos por estas formaciones a través de un trabajo final, entre otras labores.
Uno de ellos es el Curso de Agroecología, Ecología Política y Desarrollo Rural. Este año se celebró en marzo y contó, como en ocasiones anteriores, con representantes de empresas del sector agroalimentario de Aragón.
Entre otros, participaron para hablar de buenas prácticas Alejandro Mené, de Hermanos Mené; José Miguel Ochoa, de la Cooperativa Los Monegros; Jorge Lozano, de Lozano Fruits; y Jesús Luis Tena, de la Cooperativa San Clemente de la Muela. En estas sesiones, los protagonistas comparten sus experiencias, mostrando cómo se gestiona una empresa familiar. También se promueve la sostenibilidad ganadera y agroalimentaria desde dentro.
En total, este curso son 45 horas de trabajo y, como requisitos imprescindibles para superarlo con éxito está asistir a todas las actividades y hacer un trabajo final. Las sesiones se ofrecen en el Aula Magna del Paraninfo y una de ellas en la Sala de las Columnas del edificio central de Caja Rural de Aragón de Zaragoza.
Por otro lado, en febrero, se celebró el Encuentro de Desarrollo Rural Sostenible. Este, además de servir como foro de reflexión sobre las políticas medioambientales y territoriales, también es el especio perfecto para la entrega de premios a los Trabajos de Fin de Grado y Máster vinculados a esta cátedra.
En esta última edición se contó con invitados como Amparo Llamazares, del proyecto Slow Food; o Pilar Martín, del Instituto Aragonés de Fomento.
Cada edición de la Cátedra de Fundación Caja Rural reúne a un centenar de alumnos. Muchos de ellos pertenecen al medio urbano y, tras pasar por estos cursos, descubren una realidad compleja y llena de oportunidades.