Mesa de debate | La gestión energética como clave para un futuro de descarbonización
Aragón continúa siendo una de las comunidades autónomas más importantes de país en generación de energías renovables. Esta situación es favorable tanto para quienes pueden beneficiarse de esa energía como para la atracción de grandes inversiones que están llegando a diferentes municipios de la comunidad buscando esa energía limpia de la que Aragón puede presumir. Pero aún sigue habiendo muchos retos por resolver para ser capaz de gestionar la energía eficientemente.
Con motivo del día mundial del medioambiente, HOY ARAGÓN reúne a dos referentes del sector energético en una mesa redonda para abordar los desafíos y oportunidades de la transición energética en la comunidad autónoma. En esta participaron Fernando Sebastián, director de desarrollo de Atalaya Generación, y Benito Grande, CEO de 3Finetika.
“Aragón es una de las comunidades autónomas que más está desarrollando renovables, pero creemos que hay mucho todavía por desarrollar. El potencial no se está explotado del todo”, apuntó Fernando Sebastián. A su juicio, la clave pasa por integrar más renovables con una gestión energética eficaz, en la que el almacenamiento juega un papel esencial: “El almacenamiento va a ser una solución para evitar problemas que ya hemos tenido y que pueden volver a repetirse”.
Benito Grande añadió: “Tenemos sol, tenemos viento, territorio, tejido industrial... pero falta una estrategia clara y común que permita capturar todo ese valor para nuestro territorio". Para el CEO de 3Finetika, además del almacenamiento es necesaria "una mayor inversión en la digitalización de las redes pero, sobre todo, la clave que es la por la flexibilidad de la demanda.
LA BARRERA DE LA INCERTIDUMBRE
Uno de los obstáculos que comparten los ponentes es la incertidumbre normativa, sobre todo a nivel estatal. “Hay un parón de desarrollo motivado por la incertidumbre legislativa, la volatilidad de precios y la falta de certezas, que está ralentizando muchos proyectos”, explicó Sebastián.
"Hay muchos consumidores ultra intensivos que se están implantando aquí porque hay energía, hay territorio y una apuesta clara para desarrollar los proyectos, pero eso requiere inversión en los nodos de distribución para llevar los proyectos a cabo", comenta Benito Grande.
Ante la tensión entre la implantación rápida de renovables y la protección del entorno, ambos coincidieron en que es necesario un equilibrio sostenible. “La descarbonización implica sí o sí generación renovable, y eso conlleva asumir mayores requisitos medioambientales”, declaró Fernando Sebastián. “Pero no debemos olvidar que el camino ya está iniciado y hay que seguir avanzando, sin que las restricciones nos paralicen”.
Grande complementó esta visión apuntando a la necesidad de una planificación coordinada: “La Administración debe generar una planificación energética independiente y alineada con los objetivos de descarbonización, porque no hay otra salida.”
Con el contexto actual de precios inestables, las empresas apuestan por la eficiencia, el autoconsumo y la flexibilidad. Para Sebastián, “cuanto más autoconsumidor o autogenerador sea el consumidor, mejor. A corto plazo todo es volátil, pero a largo plazo el almacenamiento va a ser parte del sistema”.
Grande fue más allá al señalar un cambio estructural en el concepto de gestión energética: “Ya no se trata de buscar ahorros, sino de transformar la forma en la que se consume la energía. Hay que tener datos fiables, aplicar estrategias de compra flexibles y apostar por la eficiencia”.
Ambos ponentes coincidieron en que la transición hacia un sistema más limpio implicará costes adicionales a corto plazo, pero se traducirá en mayor estabilidad a medio y largo plazo. “No hay que olvidar que la generación limpia disminuye el precio de la electricidad”, recalcó Grande.
La conversación también abordó la necesidad urgente de actualizar y concretar el marco regulatorio. “La regulación europea está definida, pero falta aplicación concreta que permita abordar los proyectos con claridad”, afirmó Sebastián. “Lo que necesitamos es certidumbre”.
Grande insistió en que hay un vacío regulador en cuestiones clave como la flexibilidad de la demanda o los mercados de capacidad: “Hace falta una regulación detallada tanto en generación como en el lado del consumidor”.
En definitiva, el mensaje común fue claro: Aragón tiene la oportunidad de posicionarse como un polo de innovación energética en España y Europa, pero para ello es imprescindible desbloquear los cuellos de botella normativos, planificar con visión y apostar decididamente por la flexibilidad, el almacenamiento y la integración territorial.
Como remató Benito Grande, “el futuro pasa por entender la sostenibilidad como un eje competitivo dentro de la empresa. Y eso implica cambiar la forma en que producimos, gestionamos y consumimos la energía”.
* Este artículo forma parte de un completo Especial de Medio Ambiente, publicado con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente 2025. Ver el especial completo.