Isaac Claver (Diputación de Huesca): "Nuestra provincia ha sonado y va a sonar por todo el mundo"
La provincia de Huesca se despide de 2025 con una de las mejores noticias: recibir el premio al mejor destino de turismo de aventura del mundo. Es uno de los grandes hitos de este año pero no el único.
Isaac Claver, presidente de la Diputación de Huesca, habla de los principales logros de 2025, analiza los retos de la despoblación y desgrana las prioridades estratégicas con las que la institución encara 2026, con la mirada puesta en una provincia viva, cohesionada y orgullosa de su identidad.
PREGUNTA. 2025 ha sido un año intenso para la provincia. ¿Qué momento destacaría como el más significativo para Huesca en este ejercicio que cerramos?
RESPUESTA. La verdad es que hemos tenido grandes momentos. Si tuviera que destacar uno de ellos, me quedo con el título de líderes mundiales en deportes de aventura. Es un momento que simboliza muy bien lo que somos: una provincia que ha demostrado que puede competir al máximo nivel, sin renunciar a nuestra identidad, y desde luego sentirse muy orgullosa de ello. Hemos consolidado un modelo de trabajo pegado al territorio, apoyando a los autónomos, las pymes, a los ayuntamientos… Con planificación, criterios objetivos y capacidad de ejecución; y, a la vez, hemos proyectado Huesca al exterior con todo nuestro potencial, naturaleza, deporte, turismo, cultura y, por supuesto, vida en el medio rural.
El reconocimiento a la provincia como mejor destino de turismo de aventura habla de identidad y de territorio. ¿Cómo recibió la DPH este reconocimiento y qué cree que aporta a la proyección de Huesca?
Lo recibimos con una enorme alegría, fue un subidón tremendo (risas) y, además, con mucho orgullo, porque es un reconocimiento al trabajo y al talento de nuestra gente. No somos conscientes del logro conseguido. Que, a nivel mundial, sea nuestra provincia la que consigue ser mejor destino de aventura del mundo en una gala celebrada en Baréin es un hito histórico. Es un motivo más para creer en todo lo que tenemos y para seguir trabajando para cuidarlo y potenciarlo.
Me reconforta mucho decir que aporta una proyección internacional muy potente, posicionando a Huesca en el mapa mundial del turismo activo y, especialmente me enorgullece señalar que da visibilidad a nuestros pueblos, a todo el medio rural y al sector que hace posible esta actividad cada día.
¿Qué acciones o proyectos han sido clave para reforzar ese liderazgo en turismo de aventura y naturaleza?
Hay un elemento determinante y es que este liderazgo no se improvisa. Se construye con estrategia, con un sector consolidado y sin duda con promoción. En este caso, ha sido clave la movilización social y del tejido empresarial, con más de 500 empresas implicadas y una estrategia de promoción y posicionamiento.
El jurado ha valorado, entre otros factores, la revalidación por segundo año como destino líder europeo y el respaldo de todo el sector a nuestra candidatura. Además, nuestra campaña de promoción fue muy potente. Me gustaría señalar que en el conjunto de las campañas europea y mundial se superaron los 950.000 votos, con 46 millones de impresiones y un alcance global superior a 6 millones de personas. Nuestra provincia ha sonado -y va a sonar- por todo el mundo.
¿Qué impacto económico y social espera que tenga este premio en los próximos años?
Esperamos un impacto claro en actividad, empleo y fijación de población, porque el turismo activo es economía real en nuestro medio rural. Hablamos de un sector que genera más de 4.000 puestos de trabajo en nuestra provincia, generando vida y actividad en los pueblos del Alto Aragón. Esto es muy importante porque, además del componente turístico, este sector da vida, actividad y genera empleo en nuestros pueblos y contribuye, por tanto, a un medio rural vivo que combate la despoblación.
Además, el premio coloca a Huesca en una posición de referencia internacional, por delante de destinos de enorme prestigio como Banff (Canadá), Queenstown (Nueva Zelanda) o Azores (Portugal), lo que refuerza la atracción de visitantes y la oportunidad de seguir desestacionalizando y diversificando el turismo.
En materia de infraestructuras, ¿qué avances de 2025 considera que han marcado un antes y un después para los municipios oscenses?
En 2025 hemos dado un salto muy relevante en capacidad de inversión y, sobre todo, en la manera de aterrizarla en los pueblos. La Diputación ha trabajado con el mayor presupuesto de su historia, 110,7 millones de euros, destinando a inversión 51,7 millones (el 47%), una cifra récord que se traduce en infraestructuras y servicios que se ven y se notan en el día a día.
El ejemplo más claro lo encontramos en el Plan de Obras y Servicios, dotado con 20 millones de euros, que sumado al Plan Impulso, dan como resultado más de 34 millones de euros en los que los 201 municipios de la provincia. Todos, excepto la capital, han dispuesto de más recursos para dar respuesta a las necesidades de los vecinos del medio rural.
Además, por primera vez hemos puesto en marcha una línea dedicada exclusivamente a caminos rurales, que para muchos municipios, tal y como nos han trasladado sus alcaldes, son “infraestructuras básicas” para vivir y trabajar en el campo. En todos los casos, los criterios de reparto benefician proporcionalmente a los pueblos más pequeños, que son los que más apoyo necesitan.
Además de infraestructuras, también se ha dotado de mejores servicios. ¿Qué mejoras destaca en este sentido?
Este año hemos reforzado servicios públicos esenciales como escuelas rurales, con un millón de euros invertido en diferentes escuelas de la provincia; el cuidado de nuestros mayores, con la misma cantidad para residencias públicas; el Plan de Seguridad Rural, con 300.000 euros para instalar videovigilancia en 38 localidades; o el Plan de Apoyo a la Guardia Civil, dotado con 180.000 euros para mejorar instalaciones y medios. Eso también es vertebración, con seguridad y servicios públicos para que el medio rural sea un lugar atractivo donde quedarse.
Las comarcas más pequeñas suelen necesitar un apoyo constante. ¿Qué iniciativas destacaría para luchar contra la despoblación y fortalecer la vida en el medio rural?
Destacaría tres pilares de nuestra manera de hacer política. El primero es vivienda. El Plan de Vivienda 2025 de la Diputación ha contado con 2 millones de euros para que los ayuntamientos puedan comprar, rehabilitar, construir vivienda o adquirir suelo. Es una línea que ya está dando resultados: en 2024 permitió actuar en 37 municipios y promover 63 nuevas viviendas, y en 2025 se refuerza con un diseño adaptado al territorio (una línea específica para municipios de menos de 3.000 habitantes y otra para los de más de 3.000) con una gran aceptación entre todos los ayuntamientos.
El segundo pilar es la capacidad municipal para sostener servicios. El Plan de Concertación Económica Municipal (asciende de 1,5 a 3 millones de euros) duplica la inversión del año anterior y financia gastos corrientes esenciales en ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes: contratación de personal, autónomos o empresas para mantenimiento y reparación de instalaciones, y también herramientas de administración electrónica. Y aquí hay otra vez un elemento clave: los nuevos criterios priorizan a las localidades con menos habitantes, reforzando la equidad.
El tercer pilar es educación como ancla de población. La Diputación y el Gobierno de Aragón impulsan la mayor inversión en escuela rural de la provincia: 4 millones de euros en este mandato. En 2025 se traduce en actuaciones llevadas a cabo en 22 centros que benefician a casi 4.000 alumnos. Esto es fijación de población real: mejorar comedores, accesibilidad, cubiertas, aseos o patios significa facilitar que una familia pueda quedarse en su pueblo.
Si piensa en cultura y patrimonio, ¿qué proyectos le han hecho sentir especialmente orgulloso este año?
El ámbito cultural es otro de nuestros pilares. Hablar de cultura en la Diputación es hablar de exposiciones, del Insitituto de Estudios Altoaragoneses y sus entidades colaboradoras, del festival SoNna, Camino de Santiago… Y en este año 2025 además de todo el trabajo mencionado, quiero destacar que en Pirineos Sur hemos conseguido tener una edición con un gran impacto positivo en todo el Valle de Tena. La programación artística y la implicación de todo el Valle ha permitido celebrar una edición con más de 47.000 espectadores que han convertido un año único. Y este 2026 vamos a por más.
Además, también me gustaría destacar la nueva propuesta cultural que hemos puesto en marcha: el Dipufest. Un gran festival de nueva creación que nace con una vocación muy clara, acercar una programación intergeneracional muy potente al territorio.
¿Qué destacaría en materia deportiva y en patrimonio?
En el ámbito deportivo, permitidme mencionar la Copa Diputación. Un torneo único que se celebra en agosto para equipos de 3ª RFEF y Regional Preferente, con 10.000 euros en premios y que permite fomentar la cohesión territorial, generando unión entre poblaciones y permitiendo a los clubes preparar su pretemporada y, además, disputar una gran final en El Alcoraz.
En cuanto a patrimonio, destacaría el Plan de Patrimonio Eclesiástico, que impulsamos junto a los obispados de Jaca, Huesca y Barbastro-Monzón, con una inversión conjunta de 600.000 euros para mejorar iglesias y ermitas. Llevamos dos ediciones y está siendo muy fructífero. Es la primera vez que la Diputación hace una apuesta tan decidida por el patrimonio de nuestra tierra.
Entrando ya en 2026, ¿cuáles serán las prioridades estratégicas de la DPH?
La prioridad seguirá siendo el medio rural. El presupuesto ya aprobado de 2026, con 118 millones de euros y un incremento del 6,6%, nos permite mantener una línea clara: inversión, infraestructuras clave y planes que llegan a todos los municipios con criterios objetivos, transparentes y de libre concurrencia. Con la mayoría de inversión destinada al medio rural, a nuestros pueblos.
También seguiremos impulsando una hoja de ruta de provincia que mira al futuro con optimismo. En turismo, por ejemplo, continuaremos desarrollando el plan estratégico que tenemos con cuatro líneas claramente definidas: el turismo de aventura, el cicloturismo, la gastronomía y el MICE rural, combinando promoción, sostenibilidad, digitalización y apoyo directo al sector.
Para terminar, ¿qué deseo lanzaría para la provincia de Huesca de cara a 2026?
Deseo que 2026 sea un año de consolidación de todos nuestros planes, con mejores servicios y más oportunidades para vivir y emprender en nuestros pueblos. Que nos sintamos orgullosos de ser quienes somos y de vivir donde vivimos porque creo firmemente en nuestra gente y en nuestra tierra. Esta ilusión, esfuerzo, compromiso y trabajo diario son los valores que nos van a permitir crecer y mejorar como sociedad y como provincia.