Óscar Calvo, JCV Shipping: "La logística marítima del futuro será digital, intermodal y centrada en la capacidad de adaptación"
Cuando se cumplen casi 30 años desde su fundación, JCV Shipping hace balance de este 2025 que acaba y plantea los retos con los que afronta 2026.
En un contexto internacional marcado por la inestabilidad, las tensiones geopolíticas y la aceleración tecnológica, la compañía ha sabido mantener el rumbo y reforzar su posición como operador de referencia en logística marítima.
En esta entrevista a HOY ARAGÓN, Óscar Calvo, CEO de JCV Shipping, habla sobre los logros del último ejercicio, los desafíos que ya asoman en el horizonte y la hoja de ruta de una empresa que lleva tres décadas conectando territorios, mercados y oportunidades.
PREGUNTA. ¿Cuáles consideras que han sido los principales logros y desafíos para la empresa durante este año?
RESPUESTA. Mantener una tendencia al alza en el numero de clientes y operaciones con una situación internacional tan convulsa e inestable.
¿Qué cambios o iniciativas destacadas se han implementado la empresa en este año, y cómo han impactado estos en el negocio y en sus clientes?
Hemos seguido mejorando en digitalización y optimización de procesos además de comenzar a introducir inteligencia artificial en tareas repetitivas o que aportan poco valor. Son mejoras que han ayudado a una mejor gestión de los embarques y, consecuentemente, mejor servicio a nuestros clientes.
Dado el contexto global (cambios en rutas marítimas, tensiones geopolíticas, normativa ambiental, subida de costes energéticos… ), ¿cuáles son los mayores riesgos para una empresa como JCV en los próximos años? ¿Cómo os preparáis para afrontarlos?
Creemos que la incertidumbre ha llegado para quedarse y que el riesgo principal es la autocomplacencia que haga que no nos sepamos adaptar a los cambios. Tener una mentalidad innovadora dentro de nuestro ADN e intentar ir un paso por delante de lo que demanda el mercado (clientes y proveedores) es básico. Formación continua, escucha activa y tener una estructura ágil, flexible y escalable (o desescalable) que nos permita adaptarnos a cada momento manteniendo la esencia de nuestra actividad.
¿Cuáles son los objetivos principales que JCV Shipping se ha propuesto alcanzar el próximo año y cómo planean lograrlos?
Queremos seguir incrementando la base de clientes en nuestras principales áreas de influencia (Aragón, Navarra, La Rioja y Cataluña) mostrándonos como un socio de confianza que domina el transporte marítimo internacional con personas cualificadas y herramientas propias, tecnológicas y físicas, que apoyen y garanticen su carrera internacional.
¿Qué tendencias o cambios del mercado se están observando, y cómo influyen en las estrategias y planes futuros de la empresa?
A las situaciones de geopolítica actual (guerra arancelaria de EEUU, desvíos de las rutas por el Cabo de Buena Esperanza, invasión rusa en Ucrania, etc.) hay que sumar que el mercado está entrando en una fase de cambio profundo: sobrecapacidad, nuevas geografías en Asia, más regulación y una digitalización acelerada. JCV Shipping está adaptando sus estrategias para ser más flexible, más tecnológica y más anticipativa, con un objetivo claro: que nuestros clientes naveguen un entorno complejo con la máxima seguridad, eficiencia y visibilidad.
¿Cómo te imaginas la logística marítima en un futuro próximo y qué papel quiere jugar JCV Shipping en él?
La logística marítima del futuro será digital, intermodal y centrada en la capacidad que tengan las empresas para saber adaptarse a cambios bruscos en términos de precio y de cambios de ruta. JCV Shipping quiere ser un actor activo en este cambio aportando conocimiento, tecnología y trato profesional y cercano, conectando a nuestros clientes con el mundo con máxima eficiencia.
¿Cuál sería el resumen de la previsión general del año 2026?
2026 será un año de transición: más capacidad por el incremento de la oferta de buques por encima de la demanda derivado de la llegada de nuevos buques y de la previsible recuperación de la ruta por el Canal de Suez, más tecnología y menos tensión que en los últimos años, pero con una volatilidad geopolítica que seguirá marcando las rutas clave. La clave será planificar, diversificar y ganar visibilidad.