La bodega familiar de Zaragoza que se convirtió en icono gastronómico gracias su chef y sumiller
Hay restaurantes que forman parte de la memoria gastronómica de una ciudad, lugares que no solo evolucionan con los años, sino que también transforman la manera en que entendemos la cocina. En Zaragoza, uno de esos templos es La Prensa, un establecimiento que comenzó su camino en 1970 como una pequeña bodega de vinos a granel y que hoy luce, desde 2012, una estrella Michelin y un Sol Repsol. Más de cinco décadas después de su apertura, este restaurante del barrio de San José es uno de los grandes referentes culinarios de Aragón.
De bodega de barrio a restaurante de referencia
La historia de La Prensa está íntimamente ligada a la familia Pérez. Cuando el padre del actual propietario, David Pérez, abrió el negocio en 1970, su objetivo era claro: vender vinos a granel de calidad a los vecinos del barrio. Con el paso del tiempo, apareció la idea de colocar una barra para degustar los vinos allí mismo, y poco después un pequeño comedor donde se servía comida casera.
La verdadera revolución llegó en 1985, cuando se incorporó al equipo Marisa Barberán, hoy jefa de cocina y una de las figuras más respetadas del panorama culinario aragonés. Con ella, el concepto empezó a transformarse: llegaron nuevas ideas, técnicas contemporáneas y un espíritu creativo que marcó un antes y un después. En 1990 se abrió una sala para comidas a la carta y, finalmente, en el año 2000, el bar cerró definitivamente para centrar toda la energía en el restaurante. Hoy, La Prensa mantiene dos salas, una de ellas pensada para quienes buscan un ambiente más íntimo y recogido.
La cocina de Marisa Barberán: imaginación, técnica y raíces
Definir la cocina de La Prensa es hablar de equilibrio. Cocina creativa con base tradicional, con toques de diversión y un absoluto respeto al producto. Eso es lo que ha hecho Marisa durante casi cuatro décadas: reinterpretar los sabores de siempre con una mirada contemporánea.
Su propuesta se caracteriza por: uso de materia prima excelente, base imprescindible para lograr platos memorables, combinaciones sorprendentes de aromas, sabores y texturas, fruto de una creatividad sólida y técnica depurada y un estilo propio, que le permite mantenerse en la vanguardia sin perder la esencia de una cocina reconocible.
En un momento de constante cambio en la alta cocina, Marisa ha sabido encontrar un lugar estable en la vanguardia gastronómica, manteniendo un sello personal muy definido: amor por el trabajo bien hecho y una búsqueda constante de armonía en cada plato.
Dos menús para experimentar La Prensa en estado puro
El restaurante ofrece dos experiencias pensadas para disfrutar al máximo:
Menú Degustación – 90 € (IVA inc.)
Incluye tapas, 6 pases y 2 postres.
Una opción equilibrada que permite descubrir el universo creativo de La Prensa sin renunciar a la variedad.
Menú Gastronómico – 120 € (IVA inc.)
Incluye tapas, 8 pases y 3 postres.
Una propuesta más extensa, ideal para quienes desean sumergirse por completo en el imaginario culinario de Marisa Barberán.
Ambos menús reflejan esa identidad única del restaurante: técnica, imaginación y un ritmo de sabores que sorprende sin estridencias.
Una bodega a la altura: el “santuario” de David Pérez
Si la cocina es un pilar fundamental en La Prensa, la otra mitad del alma del restaurante se encuentra en su bodega. David Pérez, propietario y sumiller, ha cultivado desde joven una auténtica pasión por el vino. Su curiosidad lo ha convertido en un auténtico explorador de bodegas nacionales e internacionales, construyendo una colección que hoy supera las 400 referencias.
Tintos, blancos, champagnes, cavas, generosos, espirituosos… Una selección que sorprende por su amplitud, pero también por el criterio con el que está elaborada. Cuando David recomienda un vino, lo hace desde la profesionalidad serena de quien ha dedicado su vida a conocer y comprender cada botella.
Con 4,5 estrellas en Google y más de 600 reseñas, La Prensa se mantiene como uno de los restaurantes mejor valorados de Zaragoza. Muchos clientes destacan la calidad del servicio, el cuidado en cada elaboración y la sensación de vivir una experiencia completa y coherente de principio a fin.

