El famoso restaurante de Zaragoza que borda la tarta de queso: tiene un solo menú de 70 euros

Este restaurante de Zaragoza deslumbra con un menú único de 17 pases y una tarta de queso aragonesa que lo ha convertido en uno de los templos gastronómicos más singulares del país.

El famoso restaurante de Zaragoza que borda la tarta de queso: tiene un solo menú de  70 euros ./ Gamberro
El famoso restaurante de Zaragoza que borda la tarta de queso: tiene un solo menú de 70 euros ./ Gamberro

En Zaragoza, la gastronomía ha encontrado en el restaurante Gamberro un referente de creatividad, irreverencia y excelencia. Ubicado en la calle Bolonia, este establecimiento ha logrado posicionarse entre los mejores del panorama aragonés gracias a una propuesta singular: un único menú degustación cerrado de 17 pases por 70 euros, donde se condensa su visión de la cocina como una experiencia total. Entre sus platos más celebrados, destaca una tarta de queso que ha despertado la admiración tanto de críticos como de comensales.

Gamberro ha sido reconocido con un sol Repsol en 2025, figura en la Guía Michelin y ha captado la atención de publicaciones especializadas como Condé Nast Traveler, que elogia su “sabor neobaturro” y lo considera destino gastronómico imprescindible. La cocina del restaurante, liderada por Franchesko Vera y Flor García, se basa en tres pilares: producto, técnica y concepto. Bajo el lema “elegancia e irreverencia de Aragón al mundo”, ofrecen una experiencia cuidada en cada detalle.

UN MENÚ DEGUSTACIÓN QUE ROMPE ESQUEMAS

El menú degustación, que no incluye bebida, comienza a la misma hora para todos los comensales y se desarrolla durante unas tres horas. Cada pase se elabora al momento, lo que garantiza frescura y permite al equipo desplegar una narrativa culinaria coherente y sorprendente. Esta propuesta busca generar un vínculo emocional con el comensal, más allá de lo puramente gastronómico.

Uno de los momentos más esperados del recorrido es el postre. La tarta de queso de Gamberro no es una tarta al uso. Se elabora con queso de Radiquero, originario del Somontano oscense, y se acompaña con un helado de Melocotón de Calanda y yuzu. Todo ello se presenta sobre una base de tierra de pan de vino. El resultado es un postre sofisticado, con texturas equilibradas y un sabor que mezcla tradición aragonesa e influencias internacionales. Su cuidada puesta en escena refuerza el carácter vanguardista del restaurante.

UNA BODEGA SELECTA Y BIEN PENSADA

La carta líquida de Gamberro acompaña con coherencia el menú. Ofrece más de medio centenar de vinos disponibles por copa, incluyendo referencias aragonesas de las denominaciones de origen Somontano, Cariñena y Campo de Borja. La selección también incluye espumosos de Champagne y vinos singulares de regiones menos conocidas como el Valle de la Becá, en Líbano. Todo ello a precios razonables, lo que permite al comensal maridar la experiencia con diversidad y calidad.

El restaurante abre de jueves a sábado en horario de comidas y cenas, y los domingos solo a mediodía. No admite reservas para menores de edad y trabaja exclusivamente con su menú cerrado. La reserva anticipada es imprescindible, y se requiere una señal económica para confirmar la asistencia, práctica habitual en este tipo de restaurantes de alta demanda.

Gamberro representa una propuesta sólida, arriesgada y auténtica. Lejos de modas pasajeras, ha construido una identidad propia basada en el respeto al producto local, la innovación técnica y una puesta en escena pensada para emocionar. Su tarta de queso, tan aragonesa como contemporánea, es solo el final de un viaje culinario que no deja indiferente a quien cruza sus puertas.

Comentarios