El pueblo pegado a Zaragoza que todos dicen que se come espectacular
Aragón cuenta con pueblos de gran belleza, pero más allá de sus fronteras también existen localidades perfectas para una escapada de fin de semana. Uno de estos destinos es Jadraque, un pequeño municipio de la provincia de Guadalajara que, con menos de 1.500 habitantes, atesora un rico patrimonio histórico y una gastronomía de prestigio.
UN CASTILLO IMPONENTE Y UN CASCO HISTÓRICO CON ENCANTO
El gran emblema de Jadraque es su Castillo del Cid, una fortaleza que, pese a su nombre, no está relacionada con el legendario caballero castellano. Su estructura actual se levantó en el siglo XV con fines palaciegos, aunque también sirvió como bastión defensivo en conflictos como la Guerra de Sucesión (1701-1713). Su ubicación, sobre una colina que domina el valle, ofrece unas vistas impresionantes del entorno.
Pero el patrimonio de Jadraque no se limita a su castillo. En su casco histórico destacan edificios como la Iglesia de San Juan Bautista, del siglo XVII, cuya portada manierista es considerada una de las más valiosas de la provincia. En su interior alberga importantes obras de arte, como una talla de Cristo Crucificado, esculpida por Pedro de Tena, y un óleo del maestro Francisco de Zurbarán.
Otro punto de interés es la Casona de las Ursulinas, un edificio histórico que en su día recibió a personajes ilustres como Goya y Jovellanos. A pesar del paso del tiempo, su estructura sigue evocando la grandeza de épocas pasadas. Además, el municipio cuenta con otras joyas arquitectónicas como la Ermita del Cristo y de la Soledad, así como varias casas-palacio que reflejan el esplendor de la nobleza castellana.
UN REFERENTE GASTRONÓMICO
Más allá de su riqueza arquitectónica, Jadraque es un destino imprescindible para los amantes de la buena mesa. Su cocina ha sido reconocida por medios especializados como National Geographic, que la ha catalogado como una de las mejores de Castilla-La Mancha.
Los protagonistas indiscutibles de su gastronomía son los asados de cabrito y cochinillo, platos que han convertido al pueblo en un referente culinario. Entre los restaurantes más recomendados para disfrutar de estas especialidades se encuentran Justi y Alto Rey, donde la cocina tradicional alcanza su máxima expresión.
Además, la caza y los productos de la tierra juegan un papel fundamental en la cocina local, con platos como el potaje montañés, las migas castellanas y los postres caseros que completan una experiencia gastronómica única.
DÓNDE ALOJARSE Y CÓMO LLEGAR
Para quienes deseen alargar su estancia, Jadraque ofrece opciones de alojamiento con encanto. Una de las más recomendadas es la Casa Rural El Mirador de Jadraque, ubicada en las afueras del pueblo, que combina tranquilidad, naturaleza y unas vistas espectaculares.
Llegar desde Zaragoza es sencillo: el trayecto en coche dura aproximadamente dos horas y 20 minutos. La ruta más directa es por la A-2 y la E-90, tomando después la CM-1101 y la CM-1103, que conducen directamente a la localidad.
Con su impresionante castillo, su casco histórico lleno de historia y una oferta gastronómica difícil de superar, Jadraque se presenta como un destino perfecto para una escapada de fin de semana. Un rincón con encanto donde el pasado y el presente se unen para ofrecer una experiencia inolvidable.

