Otra heladería abre en Zaragoza y viene de Galicia: ¿qué tiene de especial?
A partir de este sábado, los más lamineros tienen una nueva parada obligatoria en pleno centro. La primavera ya asoma en Zaragoza, y con ella, el sol, las ganas de pasear y de disfrutar de un buen helado. La presencia de esta heladería no había pasado desapercibida en las últimas semanas.
Muchos vecinos intuían que algo dulce se cocía tras sus cristaleras, pero ha sido ahora cuando inicia oficialmente su andadura en la capital aragonesa. Lo hace con ilusión, con el compromiso de ofrecer un producto de calidad y una atención cercana, y con la ambición de revolucionar el panorama heladero del centro zaragozano.
Y ya de manera oficial: abre sus puertas la heladería Puerta Real, en la avenida César Augusto, muy cerca del Mercado Central. Con el buen tiempo asomando, la ciudad ya empieza a llenarse de terrazas, pasos tranquilos y helados. Y entre todos ellos, desde ahora, Puerta Real promete ser uno de los favoritos.
De Galicia a Zaragoza… en horas
Puerta Real no es una heladería cualquiera. Es una marca nacida en La Coruña, donde se elabora cada día el producto en un obrador artesano que cuida al máximo cada receta. De allí viajan los helados a Zaragoza con solo unas horas de diferencia, para mantener toda su frescura y sabor.
La encargada de traer este pedazo de Galicia a tierras aragonesas es María Pilar, que no dudó en desplazarse hasta el norte para conocer de primera mano el proceso de elaboración.
En el expositor de Puerta Real ya brillan propuestas capaces de conquistar cualquier paladar: desde el irresistible helado de tarta de la abuela, con galleta y chocolate, hasta la crema de orujo, el mascarpone con higos, o clásicos con un toque especial como la tarta de queso.
La apuesta es clara: ingredientes de primera calidad, elaboración artesana y un catálogo que combina tradición y originalidad. Todo, acompañado de una sonrisa, como prometen desde el propio local.
La apertura de Puerta Real se suma al creciente número de proyectos gastronómicos que eligen el entorno de César Augusto para establecerse. La cercanía al Mercado Central, al casco histórico y a zonas de gran tránsito hacen de este lugar un enclave estratégico para quienes quieren disfrutar del paseo con algo dulce en la mano.





