El botellón de cada año en Huesca que concentra 800 kilos de basura en una ermita
El Ayuntamiento de Huesca ha vuelto a expresar su malestar por el estado en el que ha quedado el entorno de la ermita de Salas, tras la celebración de una macrofiesta universitaria de primavera. Como viene siendo habitual en este tipo de eventos, el espacio natural ha amanecido con una gran acumulación de residuos, lo que ha obligado a movilizar a las brigadas municipales de limpieza desde primera hora de la mañana.
En total, según fuentes municipales, se han recogido cerca de 800 kilos de basura, producto de los desperdicios dejados tras la multitudinaria celebración. A lo largo del viernes, los equipos de limpieza han trabajado intensamente para restaurar la normalidad en esta zona de especial valor patrimonial y medioambiental.
Desde el consistorio oscense se hace un llamamiento a la responsabilidad individual y colectiva. “Una vez más, pedimos un comportamiento respetuoso y cívico en este tipo de celebraciones. Disfrutar de la fiesta no está reñido con cuidar nuestro entorno”, han señalado fuentes municipales.
El Ayuntamiento también ha querido agradecer públicamente el esfuerzo de las brigadas de limpieza, que han actuado con rapidez y eficacia para minimizar el impacto visual y medioambiental de la basura acumulada.
Este tipo de concentraciones, no organizadas oficialmente pero convocadas de forma masiva entre estudiantes universitarios, se repiten cada primavera y suponen un reto para los servicios públicos.
El consistorio no descarta tomar medidas adicionales en próximas ediciones para proteger espacios sensibles como el entorno de la ermita de Salas, y garantizar que la celebración de estos eventos no suponga un deterioro del patrimonio natural de la ciudad.




