Transexuales, presos y migrantes: los acompañantes del féretro de Francisco en su entierro

El Vaticano ha informado que este gesto refleja el compromiso de Francisco con quienes sufren exclusión y pobreza
El Papa Francisco - Christoph Reichwein/dpa
El Papa Francisco - Christoph Reichwein/dpa

Unas 40 personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas personas sin hogar, migrantes, presos y transexuales, estarán presentes en el momento previo al entierro del papa Francisco, cumpliendo así uno de los últimos deseos del pontífice. Estas personas se situarán en la escalinata de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, lugar que el Papa eligió como su lugar de sepultura, para despedirle de manera simbólica. El Vaticano ha informado que este gesto refleja el compromiso de Francisco con quienes sufren exclusión y pobreza.

La Santa Sede ha destacado que el Papa, al escoger el nombre de Francisco, quiso dejar constancia de su dedicación a los más necesitados, afirmando que “los pobres tienen un lugar privilegiado en el corazón de Dios, y también en el corazón y en la enseñanza del Santo Padre”.

El papa Francisco solicitó en vida ser enterrado en la Basílica de Santa María la Mayor, fuera del Vaticano, motivado por su devoción a ese templo. Su deseo fue descansar en una tumba sencilla, sin ornamentación, únicamente con la inscripción “Franciscus”. Quienes le acompañen en su despedida llevarán una rosa blanca como signo de gratitud.

Entre estas personas se encuentran quienes en algún momento tuvieron un encuentro directo con el Papa. Algunos son presos del centro penitenciario de Rebibbia, personas sin hogar o migrantes que, según han explicado fuentes eclesiásticas, “casi todos tuvieron la oportunidad de conocerlo”. El gesto representa una forma de decir “gracias” al pontífice, al que muchos consideraban una figura paterna.

El entierro tendrá lugar entre la Capilla Paulina y la Capilla Sforza de la Basílica Liberiana, tras la ceremonia fúnebre que se celebrará en la Plaza de San Pedro. La iniciativa de incluir a estas personas surgió de un intercambio entre Benoni Ambarus, secretario de la Comisión de Migraciones de la Conferencia Episcopal Italiana, y Monseñor Diego Ravelli, maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias. Se acordó dar visibilidad a colectivos vulnerables en el funeral, como expresión del mensaje social del pontificado de Francisco.

Ambarus, conocido como “Don Ben”, estuvo junto al Papa en actos significativos como la apertura de la Puerta Santa en la cárcel de Rebibbia. Según sus palabras, el gesto de permitir que estas personas despidan al Papa refleja la acogida por parte de la Virgen, a quien tanto amó, y por quienes fueron siempre objeto de su cuidado pastoral.

Además del acto simbólico en la basílica, está prevista la presencia de alrededor de 130 delegaciones oficiales en el funeral. Entre los asistentes se incluyen 50 jefes de Estado y 10 monarcas. Algunos de los líderes que han confirmado su participación son los presidentes de Estados Unidos, Ucrania, Argentina, Francia, Alemania, Brasil y Suiza, así como altos representantes de las instituciones europeas. En representación de España acudirán los reyes Felipe y Letizia. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no estará presente.

El funeral tendrá lugar seis días después del fallecimiento del pontífice, que murió el pasado lunes a los 88 años, tras sufrir un ictus en su residencia en la Casa Santa Marta del Vaticano.

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