¿Qué pasa ahora en Venezuela? Las claves tras la captura de Maduro, el choque con la ONU y la onda expansiva en petróleo
La madrugada del 3 de enero de 2026 ha reordenado el tablero latinoamericano a una velocidad inédita: Estados Unidos ejecutó una operación militar en Venezuela, confirmó la detención de Nicolás Maduro y anunció que “dirigirá” el país “hasta que haya una transición”.
Con Maduro fuera de juego —y ya en territorio estadounidense, según medios internacionales— la pregunta ya no es solo qué ha ocurrido, sino qué pasa ahora: quién manda en Caracas, qué dice el derecho internacional y cómo reaccionan Europa, América Latina y los mercados.
1) Quién manda ahora en Venezuela: Delcy Rodríguez, por orden del Supremo
El Tribunal Supremo de Justicia venezolano ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma como presidenta encargada para garantizar la “continuidad administrativa” ante la “ausencia forzosa” del jefe del Estado.
La decisión llega en un momento extremadamente sensible: el Gobierno intenta evitar un vacío institucional mientras crece la presión internacional y se abre un debate interno sobre el alcance constitucional de la figura de “encargada” en una situación descrita por el propio TSJ como “excepcional”.
2) Qué dice el derecho internacional: el punto de choque con la Carta de la ONU
En Naciones Unidas, el primer diagnóstico ha sido político y jurídico a la vez. El secretario general António Guterres, a través de su portavoz, calificó la operación como un “precedente peligroso” y subrayó la necesidad de “pleno respeto” al derecho internacional y a la Carta de la ONU, en un mensaje que apunta directamente a la prohibición del uso de la fuerza.
Colombia —con apoyo de Rusia y China— pidió una reunión del Consejo de Seguridad, que se celebrará el lunes, elevando la crisis a la máxima instancia política del sistema ONU.
Entre los expertos, uno de los análisis más citados en las últimas horas es el del profesor Marc Weller (Chatham House), director del Programa de Derecho Internacional, que sostiene que la captura y el traslado forzoso de un presidente en ejercicio y los ataques asociados “plantean un desafío significativo” y que “es difícil concebir justificaciones legales” sin mandato del Consejo de Seguridad ni un supuesto claro de legítima defensa.
La administración Trump, según Reuters, ha invocado el artículo 51 (legítima defensa), mientras críticos sostienen que la operación vulnera el núcleo del orden jurídico internacional.
3) Reacciones de la UE y de América Latina: condena del método, cautela sobre el “día después”
Europa se mueve en una línea delicada: cuestiona desde hace tiempo la legitimidad democrática del chavismo, pero teme el precedente de una intervención armada para “resolver” crisis internas. Alemania pidió una salida política y recalcó el respeto al derecho internacional, en sintonía con mensajes de la diplomacia europea.
En América Latina, el tono es más áspero. Un resumen de reacciones recogido por medios internacionales muestra críticas desde gobiernos y bloques regionales por lo que califican de agresión y por el riesgo de desestabilización.
Al mismo tiempo, la postura de Washington marca el compás: Trump insiste en que EE. UU. se quedará “hasta que la transición sea posible”, sin detallar aún un mecanismo aceptado internacionalmente ni el rol de organismos regionales.
4) Impacto en petróleo: exportaciones paralizadas y una guerra comercial soterrada con China
La primera sacudida económica llega por el petróleo. Fuentes del sector citadas por Reuters aseguran que las exportaciones venezolanas quedaron paralizadas en plena incertidumbre política, con buques que permanecen en puerto y riesgo de recortes de producción por falta de capacidad de almacenamiento.
A la vez, analistas apuntan a un redibujo rápido de flujos: la tesis que gana terreno es que, si Washington afloja sanciones bajo un gobierno “amigo”, el crudo venezolano podría volver a girar hacia EE. UU. y salir del circuito de descuentos que beneficiaba a refinerías chinas.
Pero el “botín” no es inmediato. Reuters subraya que reactivar de verdad la industria venezolana requerirá años de inversión, estabilidad, seguridad contractual y resolver litigios y deudas pendientes.
5) Impacto en migración: la frontera colombiana, en máxima tensión
El otro termómetro es humano. Colombia —principal receptor— teme un repunte de desplazamientos si el país entra en una fase de caos o represalias internas. Medios internacionales ya describen un ambiente de alarma por el posible “efecto desborde” hacia la frontera.
El contexto es enorme: ACNUR estima que hay casi 7,9 millones de refugiados y migrantes venezolanos en el mundo. Cualquier nueva crisis política o militar puede empujar otra oleada sobre rutas ya saturadas.
Lo que viene: cuatro preguntas que decidirán el “día después”
-
¿Qué hace el Consejo de Seguridad? Si la sesión deriva en condena formal o en bloqueo (por vetos), marcará el techo diplomático de la crisis.
-
¿Se consolida Delcy Rodríguez o estalla una pugna interna? El TSJ ha intentado cerrar el vacío, pero el control real del aparato estatal será el dato decisivo.
-
¿Qué plan de transición presenta Washington? Sin hoja de ruta verificable, crecerá el rechazo internacional y el riesgo de escalada.
-
¿Se normaliza el petróleo o se bloquea? Si las exportaciones siguen congeladas, Venezuela pierde caja y el shock regional se acelera; si se reabre el grifo, se reconfiguran sanciones, contratos y equilibrios con China.
En definitiva, lo ocurrido no es solo un giro en Caracas, sino un test de estrés para el sistema internacional. Y las próximas 72 horas —ONU, reacción regional, estabilidad interna y petróleo— dirán si estamos ante una transición controlada… o ante el inicio de una crisis de alcance continental.