Alerta de tsunami tras un seísmo de 8,8 en Rusia: Japón, Hawái y Chile en emergencia
Un terremoto de magnitud 8,8 ha sacudido este miércoles el lecho marino frente a las costas del sur de la península rusa de Kamchatka, desencadenando una cadena de alertas de tsunami en numerosas regiones del Pacífico, desde Asia hasta América. Japón, Hawái, Alaska, Canadá, Filipinas y varios países latinoamericanos han activado medidas de prevención ante la amenaza de posibles olas gigantes.
El seísmo tuvo lugar a las 8:25 de la mañana (hora local japonesa), lo que equivale a la 1:25 en la España peninsular. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA), tras una primera estimación de magnitud 8, revisó sucesivamente al alza la intensidad hasta fijarla en 8,8. Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) localizó el epicentro a una profundidad aproximada de 18,2 kilómetros bajo el fondo marino, en una zona de frecuente actividad sísmica.
En Japón, aunque el temblor fue de gran magnitud, su impacto en la superficie fue moderado. Se registró una intensidad de nivel dos en la escala sísmica nipona —centrada en medir la agitación superficial— en varias localidades del sureste de la isla de Hokkaido, como Kushiro, Akkeshi, Shibetsu y Betsukai. La JMA confirmó la llegada de un tsunami de hasta 40 centímetros a Hokkaido, concretamente en la ciudad de Hanasaki (Nemuro), a las 10:30 hora local. Olas de altura similar se detectaron en Hamanaka, el puerto de Kushiro y Ako.
A pesar de que estas primeras olas no han sido especialmente destructivas, las autoridades mantienen la vigilancia activa, ya que la máxima altura del tsunami puede producirse horas después de las primeras llegadas. Ante el riesgo, el Gobierno japonés ordenó evacuaciones preventivas en diversas regiones costeras. Las zonas afectadas abarcan desde el este y sur de Hokkaido hasta prefecturas como Aomori, Fukushima, Ibaraki, Shizuoka, Mie o Wakayama. Se estima que las olas podrían alcanzar hasta tres metros en algunos puntos.
Además, se ha emitido aviso de tsunami para las bahías de Tokio y Osaka, así como para las islas de Shikoku, Kyushu y Okinawa. En las costas del mar de Japón se esperan posibles oscilaciones marinas de hasta 20 centímetros.
La alerta también ha cruzado el océano. En Hawái, la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU.) declaró el máximo nivel de alerta por tsunami. El gobernador del archipiélago, Josh Green, decretó el estado de emergencia e instó a la población a evacuar zonas costeras. En Alaska y la costa oeste de Canadá, las autoridades han emitido avisos para evitar playas y áreas litorales, como medida de precaución.
En Asia, Filipinas activó sus sistemas de alerta por la posible llegada de olas menores a un metro entre las 13:20 y las 14:40 (hora local). La agencia meteorológica indonesia también alertó de posibles tsunamis, aunque de menor altura, inferior a 0,5 metros.
En América Latina, la respuesta ha sido igual. México, a través del Centro de Alertas de Tsunamis de la Secretaría de Marina, activó una alerta para sus costas del Pacífico. Se prevén olas de hasta 20 centímetros en diversos puntos, incluyendo Ensenada, Mazatlán, Acapulco y Puerto Madero, entre otros. El estado mexicano de Chiapas también advirtió sobre posibles afectaciones en Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
Chile declaró alerta de tsunami para toda su costa. El presidente Gabriel Boric confirmó la medida y anunció que se activarán evacuaciones siguiendo los protocolos establecidos, con una anticipación de tres horas respecto a la llegada prevista de las olas. Las regiones de Atacama, Coquimbo y Valparaíso están bajo alerta directa, mientras que otras áreas del país permanecen en estado de precaución.
En Ecuador, el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis informó de una alta probabilidad de que las olas afecten a las Islas Galápagos, con posibilidad de impacto también en la costa continental. Las primeras olas podrían llegar entre las 10:00 y las 13:00 (hora local), según la zona.
La Marina de Guerra del Perú emitió su propia alerta de tsunami para todo el litoral, mientras que la Dirección General Marítima de Colombia descartó cualquier amenaza para su costa pacífica.


