La alerta de la AEMET para Zaragoza: en duda las primeras procesiones de Semana Santa
Con la llegada del mes de abril y la primavera en pleno desarrollo, muchos son los aragoneses que ponen su mirada en las aplicaciones del tiempo. El optimismo generado con ciertos días soleados en los que el buen tiempo ha acompañado la ciudad de Zaragoza, se desvanece rápidamente ante el nuevo pronóstico.
Esta Semana Santa 2025 se celebra más tarde de lo habitual, especialmente entre el domingo 13 de abril (Domingo de Ramos) y el domingo 20 de abril (Domingo de Resurrección), lo que amplifica la volatilidad meteorológica propia de esta estación. El arranque de una de las semanas más esperadas en el calendario religioso y cultural aragonés podría verse empañado por unas condiciones climatológicas poco favorables, según las últimas estimaciones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
LLUVIA Y CIELOS CUBIERTOS EN ZARAGOZA
La previsión que ha lanzado la AEMET para los días 12 y 13 de abril en Zaragoza deja poco margen al optimismo. Aunque las temperaturas no serán especialmente frías (con máximas previstas de 21 grados el sábado y 23 grados el domingo), la inestabilidad atmosférica será notable. Las mínimas también se mantendrán en registros suaves, con 10 y 11 grados respectivamente, algo que en otras circunstancias podría considerarse ideal para disfrutar de las procesiones. Sin embargo, el verdadero problema radica en las precipitaciones.
El organismo meteorológico estima hasta un 95% de probabilidad de lluvia en la capital aragonesa durante ese fin de semana, lo que amenaza seriamente el normal desarrollo de los actos previstos para esta Semana Santa. Además, se prevé nubosidad abundante e intervalos de cielos cubiertos, lo que también condicionaría la visibilidad y el ambiente general de las celebraciones. Por su parte, el cierzo (siempre impredecible en esta zona) no se espera con gran intensidad, limitándose a ráfagas que no superarían los 15 kilómetros por hora.
Estas previsiones suponen un jarro de agua fría, literalmente, para cofradías, fieles y visitantes, que llevan meses preparando una Semana Santa que cada año moviliza a miles de personas por las calles de Zaragoza. A falta de confirmación definitiva conforme se acerquen las fechas, la tónica general parece indicar que el arranque será más gris y húmedo de lo que muchos esperaban.
LA PRIMAVERA COMPLICA EL INICIO DE LA SEMANA SANTA 2025
El hecho de que este año la Semana Santa coincida de lleno con el mes de abril (y en concreto con su segunda semana) añade un factor de incertidumbre que ya se ha dejado sentir en otros. La primavera es, por definición, una estación inestable y difícil de predecir a largo plazo. Mientras que algunos años ha ofrecido días soleados y agradables, otros han estado marcados por episodios de lluvia y viento que han alterado o incluso cancelado parte de las celebraciones religiosas.
La situación actual recuerda, en cierto modo, al escenario vivido en 2024, cuando varias procesiones tuvieron que suspenderse por culpa del mal tiempo. Las hermandades zaragozanas, conscientes de este parte meteorológico, ya manejan planes alternativos y esperan con atención las previsiones que se publiquen de última hora.

