Fin a la etapa de Antonio Ubide en la DO de Cariñena: el 12 de junio habrá sustituto
Con su marcha, Antonio Ubide cierra una etapa histórica en la Denominación de Origen zaragozana.
El pasado sábado, coincidiendo con la celebración del Día Movimiento Vino D. O. —acto en el que la Denominación de Origen Cariñena brindó con el exfutbolista Miguel Pardeza como invitado—, supuso también el último gran evento público de Antonio Ubide como presidente de la que es la denominación de origen más antigua y extensa de Aragón.
Ubide pondrá punto final a su mandato el próximo 12 de junio, fecha en la que se elegirá a su sucesor al frente del Consejo Regulador de la D. O. Cariñena, cargo que ha ejercido desde 2021, y que ya había ostentado en una etapa anterior entre 2013 y 2017. Su salida marca el cierre de una larga trayectoria en la representación del vino aragonés, no solo en Cariñena, sino también en el ámbito cooperativista regional.
Fin de una etapa también en el cooperativismo
El 9 de mayo fue su último día como representante de la sectorial del vino en Cooperativas Agroalimentarias de Aragón, una responsabilidad que ha ejercido con notable implicación durante años. En declaraciones recientes, Ubide ha defendido su decisión como parte de un proceso de renovación necesario: “Es el momento de que otros tomen el testigo, con nuevas ideas y energías. Ya no tenía sentido continuar al frente de la D. O., y mucho menos como representante sectorial”, ha señalado.
Su marcha no es aislada, sino que responde a un cambio de rumbo personal y profesional más amplio. En 2023, ya dejó también la presidencia de la cooperativa San José de Aguarón y de Grandes Vinos y Viñedos, dos entidades clave en el tejido vitivinícola aragonés. Su salida de todos estos cargos pone fin a una década de liderazgo influyente en el sector del vino de la comunidad.
Un nuevo rumbo como viticultor
Pese a abandonar los puestos representativos, Ubide no se desvinculará completamente del mundo del vino. El todavía presidente del consejo regulador ha confirmado que continuará como viticultor, aunque con una dimensión menor: de las más de 170 hectáreas que llegó a cultivar junto a una socia, mantiene hoy unas 25 hectáreas en producción. “Seguiré ligado a la tierra, que es lo que siempre me ha definido”, afirma.
Su salida coincide con un momento delicado para el sector, marcado por la caída del consumo, los desequilibrios en la comercialización y los retos climáticos que afectan a la producción. Por eso, Ubide insiste en que se necesita una renovación que aporte impulso, cohesión y visión de futuro para afrontar los nuevos desafíos que atraviesa el vino aragonés.
Durante sus años al frente de la D. O. Cariñena, Ubide ha defendido la identidad del territorio y apostado por la promoción tanto nacional como internacional de los vinos de la zona, sin perder de vista las raíces cooperativistas y el papel social del viticultor. Bajo su liderazgo, Cariñena ha consolidado su peso dentro del sector vitivinícola español y ha reforzado su apuesta por la calidad y la innovación.


