Aragón alerta de posibles crecidas en barrancos y mantiene otras 24 horas el Nivel 1

La CHE recuerda a los ayuntamientos la conveniencia de mantener despejados sumideros y rejillas, y a la ciudadanía, no cruzar vados, ramblas ni pasos inferiores cuando el agua corre con fuerza.
Una foto de archivo de la crecida del río Ebro / HOY ARAGÓN

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) mantiene este lunes su aviso por posibles crecidas súbitas en barrancos y cauces menores en los territorios donde se prevén tormentas y lluvias intensas. La advertencia se sostiene pese a que los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) se han ido modulando y, a esta hora, permanecen en nivel naranja y amarillo en parte de las provincias de Tarragona y Castellón.

La razón es clara: los umbrales previstos por Aemet —15–20 l/m² en una hora para el aviso amarillo y 30–80 l/m² para el naranja— son suficientes para activar respuestas rápidas en ramblas, arroyos y desagües urbanos, especialmente en cuencas torrenciales y suelos ya saturados por las precipitaciones de las últimas horas.

El organismo de cuenca subraya que este tipo de episodios se caracterizan por su alta variabilidad espacial —tormentas muy localizadas que descargan con gran intensidad en poco tiempo— y por su rápida respuesta hidrológica, de modo que pequeños cauces pueden pasar de un caudal bajo a desbordarse en minutos.

La CHE recuerda a los ayuntamientos la conveniencia de mantener despejados sumideros y rejillas, y a la ciudadanía, no cruzar vados, ramblas ni pasos inferiores cuando el agua corre con fuerza. Recomienda, además, consultar la evolución en tiempo real del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH Ebro) y atender las indicaciones de Protección Civil.

Aragón mantiene el Nivel 1 del Procifemar “por responsabilidad y normalidad”

En paralelo, el Gobierno de Aragón ha decidido mantener un día más el Nivel 1 del Plan Especial de Protección Civil ante Fenómenos Meteorológicos Adversos (Procifemar), activado tras las lluvias torrenciales del domingo que afectaron a Zaragoza y su entorno metropolitano.

El consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, explicó, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa (Cecopi) en la sede del 112 (Edificio Pignatelli), que la prolongación del dispositivo responde a criterios de “responsabilidad y normalidad”: “El episodio ha remitido, pero persisten puntos vulnerables y trabajos de limpieza, baldeo y retirada de objetos que aconsejan mantener el nivel operativo para acelerar el retorno a la normalidad”.

Durante la mañana, técnicos del Ejecutivo autonómico realizaron un primer reconocimiento de daños para dimensionar los medios a desplegar.

Se ha puesto en marcha un Puesto de Mando Avanzado y se han movilizado patrullas de INFOAR y SARGA, con seis brigadas trabajando sobre el terreno en achiques de garajes, despeje de colectores y puntos bajos anegados, así como en la señalización de zonas todavía comprometidas por barro y arrastres.

El presidente Jorge Azcón y el propio consejero han visitado varios enclaves afectados durante la jornada del domingo para coordinar con los ayuntamientos las prioridades de intervención.

Balance del episodio y efectos residuales

El episodio del domingo dejó inundaciones puntuales en barrios como Valdespartera y Parque Goya (donde llegó a interrumpirse el servicio del tranvía), y complicaciones importantes en municipios del sur del área metropolitanaCuarte de Huerva, Cadrete y María de Huerva—, con rescate de ocupantes de varios vehículos sorprendidos por avenidas rápidas en pasos deprimidos y caminos.

La Z-30, a la altura del barranco de la Muerte, también registró cortes preventivos. El 112 Aragón gestionó 126 incidentes entre la tarde y la noche y atendió 1.664 llamadas, según el balance provisional.

Aunque la situación tiende a estabilizarse, la capacidad de infiltración de los suelos se mantiene reducida en numerosos puntos, por lo que nuevas descargas intensas podrían reactivar escorrentías. Además, el arrastre de ramas, hojas y materiales continúa generando atascos en sumideros y rejillas, una de las causas más habituales de encharcamientos urbanos tras episodios convectivos.

Recomendaciones a la población y a los municipios

Tanto la CHE como el Procifemar insisten en un decálogo básico:

  • Evitar desplazamientos en las horas de mayor inestabilidad; si son imprescindibles, planificar rutas y comprobar el estado de las vías.

  • No cruzar ramblas, vados ni pasos inferiores inundables; un palmo de agua en movimiento puede arrastrar un turismo.

  • Retirar vehículos y objetos de zonas susceptibles de anegamiento (garajes, sótanos, patios).

  • Mantener móviles cargados, seguir canales oficiales (Aemet, 112 Aragón, CHE/SAIH Ebro) y no difundir bulos.

  • Los ayuntamientos deben reforzar brigadas de limpieza, retirada de arrastres y la señalización de puntos peligrosos.

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