Aragón con Alma: el nuevo impulso para el turismo religioso en la comunidad
Aragón lanza 'Aragón con Alma', un proyecto para impulsar el turismo religioso y poner en valor su rico patrimonio espiritual y cultural.
El Gobierno de Aragón ha presentado ‘Aragón con Alma’, un ambicioso proyecto con el que aspira a convertir a la comunidad en un destino de referencia internacional en turismo religioso. A través de la promoción de su vasto patrimonio espiritual, artístico y cultural, la iniciativa busca visibilizar la riqueza de las tradiciones religiosas aragonesas y generar nuevas oportunidades económicas a lo largo de todo el territorio.
El acto de presentación tuvo lugar en la Iglesia de San Cayetano de Zaragoza y estuvo presidido por el consejero de Medio Ambiente y Turismo, Manuel Blasco, junto al director general de Turismo y Hostelería, Jorge Moncada. Más de 150 representantes de instituciones, entidades eclesiásticas, y agentes del sector turístico se dieron cita en un evento que incluyó una actuación de la Ruta del Tambor y Bombo y un piquete de la Junta de Cofradías de Zaragoza.
Blasco subrayó el potencial del turismo espiritual en Aragón, con un impacto económico estimado de 187 millones de euros anuales. Solo en Zaragoza, la Semana Santa genera unos 29 millones de euros, mientras que otros eventos emblemáticos como la Ruta del Tambor y Bombo y la Ofrenda de Flores superan los 10 millones cada uno.
UNA COMUNIDAD CON ALMA Y LEGADO
‘Aragón con Alma’ quiere poner en valor no solo las grandes festividades religiosas, sino también el impresionante legado patrimonial de la región. Desde la Basílica del Pilar, que recibe cuatro millones de visitantes cada año, hasta el Santuario de Torreciudad, con doce millones de peregrinos en medio siglo, el territorio aragonés se erige como un referente de la devoción mariana a nivel internacional.
La red de catedrales aragonesas, que incluye joyas como la Catedral de Jaca, La Seo, o la Catedral de Teruel —estas últimas reconocidas por la UNESCO como Patrimonio Mundial—, es solo una muestra del enorme caudal de riqueza religiosa de la comunidad. A ello se suman monasterios como San Juan de la Peña o Sigena, que han sido durante siglos lugares clave para la espiritualidad, el arte y la historia.
En el Monasterio de Nuestra Señora del Olivar, en Estercuel, aún vive una comunidad religiosa activa que también apuesta por nuevas formas de conexión espiritual como el astroturismo, combinando contemplación del cielo nocturno y reflexión interior.
ESTRATEGIA Y PROYECCIÓN INTERNACIONAL
La iniciativa contempla un amplio despliegue promocional durante todo el año 2025. Habrá materiales audiovisuales de gran formato, carpetas informativas y guías diseñadas para ferias y eventos turísticos, así como una fuerte presencia en medios digitales y redes sociales. Además, se formarán guías especializados en patrimonio religioso en colaboración con el Arzobispado de Zaragoza y las Escuelas de Turismo.
Para garantizar la calidad de los contenidos, se ha constituido un grupo de trabajo con representantes de todas las diócesis aragonesas, el Cabildo Metropolitano, entidades religiosas y turísticas como Turismo de Aragón y Zaragoza Turismo, además de las tres diputaciones provinciales.
Una parte de la estrategia se enfocará en atraer al público joven, cada vez más interesado en la historia y el arte sacro, así como en la experiencia espiritual que ofrece el territorio aragonés.
TEMPLOS JUBILARES Y PROYECCIÓN GLOBAL
Coincidiendo con la celebración del Año Santo 2025, Aragón ha designado una veintena de templos jubilares en diferentes localidades. Entre ellos destacan, además del Pilar, lugares como la Catedral de Tarazona, el Monasterio de San Salvador en Torrente de Cinca, o la Iglesia de Cantavieja, ofreciendo así al peregrino una amplia red de enclaves religiosos para recorrer y descubrir.
Además, Aragón ha sido reconocido como Miembro Fundador de la Red Mundial de Turismo Religioso, un importante paso que consolida su liderazgo en el ámbito del turismo espiritual. Esta red promueve el intercambio cultural, la cooperación entre destinos y la visibilidad de aquellos enclaves con mayor valor simbólico y patrimonial.
Con una tradición religiosa viva, una arquitectura de incalculable valor y festividades únicas, Aragón se propone demostrar que la espiritualidad, la historia y el turismo no solo pueden convivir, sino también enriquecer profundamente al visitante. Y en ese camino, ‘Aragón con Alma’ no solo es un proyecto, sino también una declaración de identidad.

