Aragón recuperó en 2024 casi 5.000 toneladas de aceites usados gracias al sistema SIGAUS
Un total de 4.825 toneladas de aceite industrial usado fueron recogidas en Aragón, evitando su impacto ambiental y permitiendo su valorización como nuevos lubricantes o fuente de energía.
Aragón cerró el año 2024 con un balance positivo en la gestión de aceites industriales usados. Un total de 4.825 toneladas de este residuo fueron recuperadas en la Comunidad a través de 4.766 operaciones de recogida, realizadas en 1.663 establecimientos distribuidos por 258 municipios, según datos de SIGAUS, el sistema encargado de esta labor a nivel estatal. La gestión, que alcanzó el 100% de recuperación y valorización, cumplió los objetivos ecológicos marcados por ley y permitió reconvertir un residuo peligroso en nuevos recursos productivos o energéticos.
El aceite usado, procedente en su mayoría de talleres mecánicos (39%), puede resultar altamente contaminante por su composición tóxica si no se trata correctamente. Por ello, su correcta recogida adquiere especial importancia, sobre todo en zonas rurales, áreas de montaña y espacios naturales protegidos, donde los riesgos ambientales son mayores. En 2024, el 39% del residuo recuperado en Aragón, 1.881 toneladas, se generó en el medio rural. Además, se recogieron 333 toneladas en zonas montañosas y 362 en municipios de menos de 1.000 habitantes.
RECUPERACIÓN EN ENTORNOS NATURALES
La recogida se extendió también a espacios de gran valor ecológico. En lugares como la Reserva de la Biosfera de Ordesa Viñamala o el Parque Natural de Posets-Maladeta, se recuperaron 19 toneladas. Cerca de recursos hídricos, como ríos o embalses, se retiraron 221 toneladas más. Estas actuaciones contribuyen a proteger ecosistemas vulnerables y a evitar vertidos con consecuencias irreversibles.
CIRCULARIDAD Y SOSTENIBILIDAD
De las 4.825 toneladas recogidas, se obtuvieron 3.936 toneladas netas de aceite apto para su valorización. El 35% fue destinado a regeneración, proceso mediante el que se fabricaron 854 toneladas de nuevos lubricantes, suficientes para el mantenimiento de 211.000 turismos. El resto se utilizó como combustible alternativo, permitiendo generar 2.314 toneladas de fuel BIA, empleado en calderas y hornos industriales.
El impacto medioambiental evitado no es menor. La reutilización de este aceite evitó el uso de más de 666.000 barriles de petróleo y la emisión de 2.319 toneladas de CO₂ a la atmósfera, equivalente al de nueve vuelos transoceánicos ida y vuelta entre Madrid y Nueva York.
Según Eduardo de Lecea, director general de SIGAUS, uno de los pilares del sistema es la capilaridad del servicio: “Recogemos en cualquier punto de generación del país gracias a acuerdos con casi todas las empresas gestoras”. En Aragón, esa capilaridad ha sido clave para garantizar una gestión eficaz y equitativa del residuo, tanto en grandes núcleos urbanos como en los puntos más alejados del territorio.

