Las exportaciones de Aragón caen un 24 % en abril y la alimentación destaca positivamente
Las ventas al exterior se desploman por el hundimiento del automóvil, aunque alimentación y bebidas se consolidan como motor de resistencia de la economía aragonesa.
El comercio exterior de Aragón atraviesa un momento de fuerte tensión en 2025 según los últimos datos aportados por la Cámara de Comercio de Zaragoza y correspondientes al mes de abril. Las cifras confirman el deterioro del ritmo exportador en la Comunidad, con un descenso del 24,29 % respecto al mismo mes del año anterior. En términos absolutos, Aragón exportó por valor de 1.107 millones de euros, la cifra más baja registrada en lo que va de año.
Este retroceso se suma a una tendencia acumulada que rebaja el crecimiento interanual hasta el -18,09 %, lo que representa un empeoramiento de dos puntos respecto al dato de marzo. La ralentización del comercio internacional y la inestabilidad de los mercados están impactando de forma directa en las cifras del sector exterior aragonés, uno de los pilares económicos de la región.
LA ALIMENTACIÓN SE CONSOLIDA COMO MOTOR DE EXPORTACIÓN
Entre los datos negativos, destaca un claro foco de resistencia: el sector de alimentación y bebidas, que aumenta sus ventas un 2,22 % hasta representar una cuarta parte de las exportaciones totales. El buen comportamiento de los productos cárnicos y los preparados alimenticios ha sido clave para mantener en pie la balanza exportadora regional en un contexto muy complicado.
Aunque el conjunto de sectores registra bajadas, muchos aún conservan cierta evolución positiva acumulada durante el primer cuatrimestre. Sin embargo, la caída drástica del sector del automóvil, con un desplome del 68,17 % en abril, ha desequilibrado el conjunto.
Un dato revelador: si se excluyen los vehículos completos de las estadísticas, las exportaciones totales de Aragón habrían registrado un crecimiento del 4,35 % en lo que va de año. Se trata de una cifra notable si se compara con el comportamiento a escala nacional, donde las exportaciones han caído un 4,4 % interanual, con descensos generalizados en la mayoría de sectores.
LOS COMPONENTES AMORTIGUAN EL DESPLOME AUTOMOVILÍSTICO
Dentro del mismo sector del motor, el apartado de componentes logra salvar parte de la situación, al mantener su senda de crecimiento. Este hecho demuestra que el ecosistema industrial aragonés cuenta con una diversificación interna capaz de amortiguar crisis sectoriales parciales.
La automoción, un clásico pilar del tejido productivo regional, se ve duramente afectada por el contexto global: baja demanda, encarecimiento de materias primas, tensiones logísticas y políticas regulatorias que están afectando a la producción y venta de vehículos.
LAS IMPORTACIONES SE ESTABILIZAN, PERO EL DÉFICIT CRECE
En paralelo, las importaciones aumentan un 0,42 % en el primer cuatrimestre, un leve crecimiento que aporta algo de alivio a la balanza comercial. Sin embargo, el saldo comercial sigue siendo negativo y más elevado que en 2024, lo que implica un deterioro del equilibrio exterior.
La evolución de las compras al extranjero es también desigual: crecen en la mayoría de los sectores, salvo en el automovilístico, donde la reducción del ritmo de producción repercute también en una menor demanda de insumos externos.
EUROPA SE FRENA Y AMÉRICA GANA TERRENO
Desde el punto de vista geográfico, Europa continúa siendo el principal destino de los productos aragoneses, con un 72 % del total de las exportaciones. Francia, Alemania, Italia, Reino Unido y Portugal son los cinco socios principales.
Sin embargo, la región europea muestra síntomas claros de agotamiento y solo Portugal mantiene una tendencia positiva, con un crecimiento del 21,48 %. Mientras, mercados tradicionalmente fuertes como Alemania (-47 %) y Francia (-39 %) han sufrido fuertes retrocesos en sus compras a empresas aragonesas.
En contraste, el mercado americano mantiene una evolución firme y ascendente, con Estados Unidos, México, Canadá y Chile como destinos emergentes que confirman una tendencia positiva y estable. Este crecimiento refuerza la necesidad de consolidar la apertura hacia nuevos destinos que no dependan del entorno europeo.

