El aviso de Azcón a la izquierda por la prioridad nacional en las ayudas: "Son criterios de tiempos de Felipe González"
Jorge Azcón ha entrado de frente en el punto más polémico de su acuerdo con Vox. El presidente en funciones ha dedicado un capítulo de su discurso de investidura a defender la llamada prioridad nacional en el acceso a los recursos públicos, un principio que ha generado una tormenta política desde que se hizo público el pacto de gobierno la semana pasada.
Su mensaje a la oposición ha sido tan directo como el concepto que defiende: "Señores de la izquierda, dejen de rasgarse las vestiduras. Estos criterios llevan operativos en España desde tiempos de Felipe González".
Azcón ha querido encuadrar la medida desde el principio en términos de justicia, no de exclusión. "Nos hemos comprometido, inspirados en el principio de prioridad nacional, a establecer una asignación justa de los recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable con el territorio", ha explicado ante el hemiciclo de las Cortes de Aragón.
Y ha lanzado un mensaje que busca desactivar las críticas por su flanco más vulnerable: "No se privará a nadie de atención sanitaria y social básica".
Una inmigración ordenada, no una puerta cerrada
El presidente ha querido separar con claridad dos conceptos que, en su opinión, la izquierda mezcla deliberadamente. Una cosa es la inmigración legal, a la que Azcón ha tendido la mano sin ambigüedad: "Quien venga legalmente a aportar merece y debe recibir el apoyo de nuestro sistema". Otra, muy distinta, es la inmigración ilegal, contra la que el presidente ha reiterado su posición: "Debemos luchar contra la inmigración ilegal".
El modelo que defiende Azcón pasa por establecer "baremos de acceso a las ayudas sociales que, defendiendo la ley, demuestren el arraigo territorial y la aportación al sistema de quienes las reciben, sea cual sea su nacionalidad". Una fórmula que, subraya, no discrimina por origen sino por vinculación real y demostrable con Aragón. El matiz es importante: no se trata de ser español, sino de haber echado raíces en la comunidad y haber contribuido al sistema.
"Demagogia" y hemeroteca: el argumento del PP
El argumento más contundente que ha esgrimido Azcón contra sus críticos ha sido precisamente el histórico. Los criterios de arraigo y residencia mínima para acceder a ayudas sociales no son una novedad de la derecha ni una imposición de Vox: llevan décadas aplicándose en distintas comunidades autónomas y con distintos gobiernos. "Estos criterios llevan operativos en España desde tiempos de Felipe González", ha recordado el presidente, invitando a la oposición a revisar la hemeroteca antes de acusar al Gobierno aragonés de xenofobia o exclusión.
La acusación de "demagogia" a la izquierda ha sido explícita. Azcón considera que el debate generado en torno al término "prioridad nacional" es artificial y que responde a una estrategia de confrontación política, no a una preocupación real por los derechos de los inmigrantes. En su opinión, cualquier sistema de bienestar sostenible exige criterios de acceso basados en la contribución y el arraigo, y presentar eso como discriminación es, dice, una distorsión interesada de la realidad.
El punto más vigilado del acuerdo con Vox
La inclusión del principio de prioridad nacional en el pacto PP-Vox fue, desde el primer momento, el punto que más reacciones generó fuera de Aragón. Organizaciones sociales, partidos de izquierda y algunos medios nacionales pusieron el foco en esa cláusula como símbolo de hasta dónde había llegado el PP en sus concesiones a Vox. Azcón lleva días preparando la respuesta y hoy la ha dado desde la tribuna más solemne que tiene a su disposición: el discurso de investidura ante las Cortes de Aragón.
La oposición, con Pilar Alegría al frente del PSOE aragonés, tendrá la oportunidad de responder en las próximas horas cuando tome la palabra en el hemiciclo de la Aljafería. El debate de investidura continúa.

