Azcón 'pisa' las zonas devastadas por las riadas mientras los daños aún hacen estragos
El presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha recorrido este lunes varios de los municipios más afectados por la riada que el pasado viernes arrasó infraestructuras, viviendas y caminos en 14 localidades de las provincias de Zaragoza y Teruel. Las primeras estimaciones apuntan a que será necesario medio año de trabajo intensivo para recuperar puentes, carreteras y servicios esenciales, especialmente en núcleos como Villar de los Navarros, Azuara, Letux o Almonacid de la Cuba, donde se ha centrado hoy la visita institucional.
Durante el recorrido, Azcón ha confirmado que el Gobierno de Aragón destinará seis millones de euros a reparar los daños ocasionados por la tromba de agua, mientras que la Diputación Provincial de Zaragoza aportará otros cinco millones. “El compromiso es claro: no vamos a dejar solos a los municipios afectados”, ha asegurado el presidente autonómico, que ha querido conocer de primera mano el estado de las localidades y la evolución de los trabajos de emergencia.
“Increíble que nos haya pasado esto”
En Villar de los Navarros, primera parada del presidente, los vecinos han relatado cómo el barranco que cruza el pueblo se desbordó en apenas 15 minutos, provocando una avalancha de agua y barro que arrasó las infraestructuras cercanas. “Fue cuestión de minutos. Apenas pudimos hacer nada, salvo refugiarnos y rezar para que nadie resultara herido”, contaban esta mañana algunos de los afectados.
La situación no es mucho mejor en Azuara o Letux, donde los vecinos siguen sacando barro de sus viviendas y colaborando con los servicios de emergencia en las tareas de limpieza. En Almonacid de la Cuba, la situación es especialmente complicada: el acceso principal por carretera permanecerá cerrado durante varios meses debido a los daños estructurales sufridos.
Un plan de reconstrucción en marcha
Azcón ha asegurado que los trabajos de evaluación y planificación ya están en marcha y que el Ejecutivo autonómico agilizará al máximo los trámites para que las obras comiencen cuanto antes. En paralelo, se mantiene desplegado el dispositivo de emergencias, con bomberos, brigadas forestales, Protección Civil y técnicos del Instituto Aragonés del Agua trabajando para restablecer el suministro de agua, electricidad y accesos.
Mientras tanto, la solidaridad vecinal y el esfuerzo colectivo se han convertido en el motor que empuja a estas pequeñas localidades a recuperar la normalidad. Como resumía un vecino de Letux: “Aquí todos ayudamos. Nadie se queda de brazos cruzados”.
Las lluvias torrenciales del viernes han dejado un rastro de destrucción, pero también una gran lección de unidad. El Gobierno de Aragón ha recogido el testigo y promete estar a la altura.

