Barbastro pide al Papa León XIV que Torreciudad dependa del Vaticano y no del Opus Dei
Después de años de tensiones, litigios y desencuentros con el Opus Dei, el Obispado de Barbastro-Monzón ha dado este martes un sorprendente giro en el conflicto que mantenía sobre el control del santuario de Torreciudad (Huesca). La diócesis aragonesa ha planteado públicamente que este enclave emblemático, promovido por san Josemaría Escrivá de Balaguer, sea erigido como santuario internacional y pase a depender directamente de la Santa Sede, renunciando a cualquier gestión, beneficio económico o responsabilidad patrimonial sobre él.
En un comunicado insólito por su tono y contenido, el obispo Ángel Pérez Pueyo afirma que abandona su intención de nombrar un rector propio para el santuario —figura que el Opus Dei había rechazado en repetidas ocasiones— y que no reclamará ninguna remuneración derivada de la gestión del complejo.
Propuesta con doble lectura
La propuesta del obispado deja entrever una renuncia que puede interpretarse también como una forma de trasladar la controversia a Roma, dejando que sea el Vaticano quien resuelva el pulso entre la diócesis aragonesa y la prelatura personal del Opus Dei, que administra el santuario desde su construcción en los años 70.
“Deseamos así que puedan hacerse realidad las aspiraciones de la Prelatura del Opus Dei de impulsar la Ruta de San Josemaría y la Ruta Mariana Internacional”, afirma el comunicado con un tono que parece contener cierta ironía velada. En este nuevo modelo, proponen que las cuentas del santuario y de todas sus entidades asociadas sean auditadas exclusivamente por la Santa Sede, quedando la diócesis al margen de cualquier tipo de supervisión, responsabilidad o beneficio económico.
Restituciones simbólicas
A cambio, el obispado solicita la devolución de dos elementos patrimoniales clave: la imagen original de la Virgen de Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad, y la pila bautismal primitiva de la catedral de Barbastro, trasladada a Roma por el Opus Dei. Considera que estas restituciones son un gesto de justicia histórica y contribuirán a reforzar el valor espiritual y patrimonial de la diócesis, así como la Ruta de San Josemaría en su localidad natal.
El comunicado subraya que esta propuesta, que ya ha sido elevada al Papa Francisco para su discernimiento, nace del deseo de comunión, no de imposición: “Una diócesis que no divide, sino que une; que no reclama, sino que ofrece; que no impone, sino que propone con amor lo que ha recibido como don”.
El Opus Dei, a la espera del Vaticano
Pocas horas después, el Opus Dei emitió una breve nota en la que recuerda que el pasado 9 de octubre de 2024, la Santa Sede nombró a monseñor Alejandro Arellano como comisario pontificio plenipotenciario para resolver el caso Torreciudad. “A lo largo de estos meses nos hemos puesto a su total disposición para todo lo que ha requerido y estamos a la espera de su resolución”, indica la prelatura, sin pronunciarse de momento sobre la nueva propuesta diocesana.
El futuro del santuario, que cada año atrae a decenas de miles de peregrinos y es uno de los centros espirituales más importantes del Opus Dei, queda ahora en manos del Vaticano, que tendrá que decidir si acepta el plan del obispado aragonés o media para alcanzar un nuevo equilibrio entre las partes.

