Biescas, 29 años después: la tragedia que marcó a todo un país
El 7 de agosto de 1996, una riada arrasó el camping Las Nieves, en el municipio oscense de Biescas, provocando la muerte de 87 personas y causando heridas a más de 180. Han pasado exactamente 29 años desde aquel suceso que conmocionó a todo el país y todavía sigue presente para muchos.
El camping Las Nieves estaba situado en el barranco de Arás, una zona de montaña al norte de Biescas que ya había sufrido riadas en el pasado. Esa tarde de agosto de 1996, una fuerte tormenta descargó muchos litros de agua en muy poco tiempo sobre la parte alta del barranco. El agua bajó con fuerza arrastrando barro, piedras, troncos y todo lo que encontró a su paso.
En cuestión de minutos, la riada había destruido el camping, donde había más de 500 personas alojadas. Los equipos de emergencia —bomberos, Guardia Civil, Protección Civil y vecinos— trabajaron sin descanso durante varios días para rescatar supervivientes y buscar desaparecidos. Fue uno de los mayores operativos de emergencia vividos en Aragón.
Una tragedia que pudo haberse evitado
Después de la tragedia, varios informes técnicos confirmaron que el lugar no era seguro para construir un camping. Geólogos, ingenieros y expertos del Estado coincidieron en que ya se conocía el riesgo de que ocurriera algo así. Incluso existían estudios previos que advertían del peligro de instalar una zona de acampada en ese punto.
Tras el desastre, se revisaron las normas para autorizar campings y otras instalaciones en zonas de montaña, además de mejorar los protocolos de evacuación y emergencias en casos de lluvia extrema.
El caso se archivó sin condenas penales. A pesar de la magnitud del suceso y de las señales de alerta, la justicia no condenó a nadie por lo ocurrido.
Sin responsabilidades penales
En 1999, un juzgado de Jaca consideró que la riada fue un fenómeno “excepcional e imprevisible”, y cerró la investigación penal. Más tarde, esa decisión fue confirmada por tribunales superiores: primero por la Audiencia Provincial de Huesca, en el año 2000, y después por el Tribunal Supremo en 2001.
Aunque no hubo condenas penales, el Estado sí reconoció su responsabilidad patrimonial, y se ordenó indemnizar a las familias de las víctimas y a los heridos por los daños sufridos. Desde entonces, el terreno donde estaba el camping ha quedado sin construir, como muestra de respeto. En la zona hay una placa en recuerdo de las víctimas, y cada año se celebran actos conmemorativos, especialmente cuando se cumplen aniversarios importantes.
La tragedia de Biescas sigue siendo, 29 años después, uno de los peores desastres naturales vividos en España, y un recordatorio de lo importante que es tener en cuenta los riesgos de la naturaleza antes de construir.

