Blackstone dispara su inversión en Calatorao: casi 12.000M para centros de datos
El fondo de inversión Blackstone ha confirmado que destinará casi 12.000 millones de euros al Proyecto Rhodes, con el que prevé levantar un gigantesco campus de centros de datos en Calatorao (Zaragoza). La iniciativa, canalizada a través de su filial QTS y la promotora española Calanza Inmuebles, se perfila como una de las mayores inversiones privadas en la historia de Aragón.
Este lunes, el Gobierno de Aragón publicó a información pública la documentación asociada al Plan de Interés General Autonómico (PIGA) del proyecto, lo que abre la vía administrativa para el arranque de las obras en el segundo trimestre de 2026. El calendario prevé que las instalaciones comiencen a operar un año después.
El Proyecto Rhodes aspira a convertir Calatorao en uno de los grandes polos tecnológicos del sur de Europa, aprovechando la posición estratégica de Aragón como nodo logístico y de infraestructuras digitales.
Precisamente, la construcción de este macro-campus de centros de datos refuerza la apuesta de la comunidad aragonesa por la economía digital y las energías limpias, en un contexto internacional en el que los data centers se consolidan como piezas clave para el almacenamiento y procesamiento del ingente volumen de datos que se necesitan cada día.
Una primera fase con ocho centros de datos y una subestación
El PIGA detalla que la primera fase contempla la construcción de hasta ocho centros de datos, además de una subestación eléctrica y la urbanización del sector SUI-4. Cada uno de los edificios se ejecutará en plazos de 24 meses, escalonados entre 2026 y 2035, lo que garantiza una puesta en marcha progresiva.
En paralelo, arrancarán también los trabajos de urbanización y drenaje, la nueva estación de bombeo de agua para refrigeración, así como las líneas de media y alta tensión necesarias para conectar la infraestructura.
La segunda fase, sin fechas cerradas todavía, dependerá de la evolución del mercado y permitiría la construcción de otros cinco centros de datos adicionales y una nueva subestación, con previsión de extenderse hasta 2043.
En total, el proyecto ocupará 127 hectáreas, con otras 17,4 reservadas a usos logísticos.
Impacto económico y empleo
La inversión, que inicialmente se estimaba en 7.500 millones de euros, ha sido revisada al alza hasta alcanzar los 11.805 millones, de los que más de 5.300 millones corresponden a la primera fase y otros 3.324 a la segunda.
Según el PIGA, el desarrollo del Proyecto Rhodes supondrá la creación de 1.400 empleos directos en la primera fase —1.200 en las obras y 200 en gestión— y entre 728 y 1.004 adicionales en la segunda. A ellos se sumarán más de 2.000 puestos indirectos derivados de la construcción y la operación de los centros de datos.
El impacto en el PIB de Aragón podría alcanzar los 23.800 millones de euros en el escenario más optimista, con un mínimo estimado de 15.520 en la primera fase y entre 9.500 y 14.620 millones en la segunda.
Un millón al año para el Ayuntamiento de Calatorao
El propio municipio de Calatorao será también uno de los grandes beneficiados. A través de impuestos como el IBI, el IAE, la tasa de basuras, el alcantarillado y el suministro de agua, el Ayuntamiento podría recibir algo más de un millón de euros anuales hasta la conclusión del proyecto.
En paralelo, las administraciones supramunicipales, incluido el Gobierno de Aragón, ingresarían entre 86 y 126 millones de euros en impuestos directos y tasas durante las dos fases, principalmente a través del Impuesto de Sociedades, el IVA y el IRPF.


