Aragón elimina el examen oral en la mayoría de oposiciones autonómicas
Una importante reforma entre los procesos selectivos para el acceso a la administración autonómica. La medida más destacada es la eliminación del examen oral en la mayoría de las especialidades.
La estructura de las oposiciones en la comunidad ha dado un giro de 180 grados. El Consejo de Gobierno ha aprobado este miércoles un medida que suprime el examen oral en gran parte de las especialidades que componen los procesos selectivos de la administración pública. Tan solo seis de ellas mantendrán esta prueba, que hasta ahora era habitual en muchas categorías.
Esta reforma se aplicará tanto a quienes se presentan por primera vez a unas oposiciones (turno libre), tanto a los funcionarios que ya trabajan en la administración y que quieren ascender a un puesto superior (promoción interna). Según el Ejecutivo autonómico, busca simplificar el acceso a la sector público. El propósito es hacer los procesos más rápidos y accesibles, además de reducir la exigencia de preparación para los aspirantes.
Junto a la eliminación de la prueba oral, también se contempla una reducción del temario establecido en muchas categorías y así, acortar los plazos de los procesos selectivos y facilitar la incorporación de nuevos trabajadores públicos.
La lista de especialidades que dejarán de tener examen oral es extensa e incluye perfiles técnicos, administrativos, sanitarios, científicos, sociales y culturales. Administradores Superiores, Ingenieros en varias ramas, Arquitectos, Técnicos de Informática, Médicos de diversas especialidades, Enfermeros, Psicólogos, Farmacéuticos, Sociólogos, Trabajadores Sociales, Biólogos, Químicos, Documentalistas, Archiveros o Técnicos de Educación Infantil, entre muchos otros.
La eliminación del apartado oral y la simplificación del temario suponen un cambio significativo para miles de opositores. El Gobierno de Aragón considera que se permitirá una renovación más rápida del personal en la administración.
Los sindicatos y colectivos de opositores valoran positivamente la reducción de la carga de estudio y la agilización de las pruebas, también insisten en la importancia de que se mantenga la calidad en la evaluación, independientemente del formato de los exámenes.


