Llega un fuerte cambio del tiempo, según la AEMET: la previsión en Aragón

Con la mirada puesta en la evolución del tiempo, la inestabilidad regresa con fuerza a España.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha advertido sobre la posibilidad de que la inestabilidad atmosférica regrese con intensidad a España en los próximos días. Según las previsiones, la semana del 17 al 23 de febrero podría estar marcada por la llegada de sucesivas borrascas atlánticas, lo que traería un incremento significativo de la humedad en gran parte de la península Ibérica.

Una semana marcada por la lluvia y temperaturas más templadas

De confirmarse este pronóstico, la mayor parte de las precipitaciones serían en forma de lluvia, ya que las masas de aire asociadas a estos frentes traerán consigo temperaturas más cálidas de lo habitual para esta época del año. “Lo más probable es que continúe la llegada de masas de aire húmedo”, informó la AEMET en su último comunicado.

Las precipitaciones serán especialmente abundantes en el noroeste peninsular, afectando a comunidades como Galicia, Castilla y León y el norte de Extremadura. En estas zonas, las lluvias podrían ser intensas y persistentes, lo que podría generar crecidas en los ríos y posibles inundaciones en zonas bajas. La AEMET ha recomendado a la población de estas regiones mantenerse atenta a los avisos meteorológicos oficiales.

Las temperaturas, por su parte, se mantendrán por encima de la media en toda España, especialmente en el centro, la mitad oriental de la Península y el archipiélago balear. Este fenómeno se debe a la llegada de vientos templados procedentes del Atlántico, que contribuirán a que la cota de nieve permanezca elevada, situándose en torno a los 1.500-1.600 metros. Esto significa que las nevadas quedarán restringidas a las zonas de alta montaña, mientras que las heladas se limitarán a cotas muy elevadas.

En el caso de Aragón, hay probabilidad de nieblas matinales, en ocasiones densas y persistentes, en la depresión del Ebro, a partir del 17 de febrero. Los cielos tendrán intervalos nubosos. Durante la mañana, habrá presencia de brumas y nieblas en la depresión del Ebro, localmente densas y persistentes. Las temperaturas se mantendrán sin grandes cambios, con un ligero ascenso de las mínimas en la mitad sur y de las máximas en Huesca.

Dudas sobre la estabilidad atmosférica a finales de mes

Para la última semana de febrero, del 24 al 2 de marzo, la incertidumbre es mayor. Aunque la AEMET no descarta que el patrón atmosférico se mantenga, con vientos templados y lluvias en la fachada atlántica, también existe la posibilidad de que la situación evolucione hacia un escenario diferente.

En cualquier caso, los meteorólogos prevén que las temperaturas sigan siendo más cálidas de lo habitual, especialmente en la mitad oriental de la península y Baleares. Las precipitaciones podrían continuar, pero su distribución e intensidad podría variar en función de la evolución de las borrascas.

Uno de los fenómenos a vigilar en este período es la posibilidad de tormentas y episodios de granizo a medida que los frentes avancen. La AEMET ya ha emitido avisos amarillos y naranjas en varias provincias debido a la intensidad y duración de las precipitaciones, que podrían generar problemas en la movilidad y afectar infraestructuras.

Dado que la predicción meteorológica a medio y largo plazo está sujeta a variaciones, la AEMET recomienda seguir sus actualizaciones periódicas para obtener información más precisa a medida que se acerquen las fechas clave.

Con la mirada puesta en la evolución del tiempo, la inestabilidad regresa con fuerza a España, y todo apunta a que las lluvias seguirán siendo protagonistas en los próximos días.

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