Así es una de las casas más extravagantes y lujosa de Aragón: perdida en el Matarraña

Ofrece una experiencia de alojamiento única y se alquila por unos 1.000 euros la noche
Uno de los espacios de la casa.
Uno de los espacios de la casa.

Despertar cada mañana rodeado de naturaleza, con vistas que abarcan desde el primer rayo de sol hasta el último del atardecer no es una fantasía ni una escena sacada de una película, sino una experiencia real que ofrece una de las viviendas más singulares y exclusivas de Aragón, situada en la comarca del Matarraña, Teruel. Una obra maestra que redefine el concepto de lujo, arquitectura y sostenibilidad, firmada por el prestigioso estudio belga Office KGDVS.

Ubicada en plena naturaleza y alejada de cualquier interferencia visual o sonora, esta residencia es parte del innovador proyecto Solo Houses, promovido por Christian Bourdais y Eva Albarrán. Más que una casa, se trata de un manifiesto arquitectónico donde se da carta blanca a los arquitectos para experimentar sin límites. El resultado, en este caso, es una vivienda circular de 472 m² que se funde con el entorno, ofreciendo una experiencia de alojamiento única y exclusiva: se alquila por unos 1.000 euros la noche.

Lo que comenzó como un simple paseo de inspección por el terreno acabó siendo el punto de partida de una propuesta revolucionaria. Una colmena que impedía el paso a los arquitectos obligó a bordear el área y, casi como una revelación, surgió la idea de que el diseño debía ser circular. Este planteamiento permitió a los creadores concebir una casa capaz de ofrecer vistas panorámicas en 360º, permitiendo a sus habitantes disfrutar tanto del amanecer como del ocaso, en un escenario natural que muchos ya comparan con la Toscana italiana.

El diseño, que ha sido reconocido en numerosas ocasiones, entre ellas, por el jurado del Premio de Arquitectura Mies van der Rohe de la Unión Europea en 2019, cuenta con una cubierta circular de 45 metros de diámetro. Esta se apoya sobre cuatro filas rectas de columnas que estructuran los espacios interiores, todos ellos abiertos al exterior gracias a unos ventanales correderos que integran completamente la vivienda con el entorno.

En su interior, la casa dispone de tres dormitorios, incluyendo una suite con baño panorámico, otra suite adaptable para familias y un salón con chimenea que se abre a una cocina-comedor equipada con mobiliario de diseño y vajilla de alta calidad. Todos los espacios tienen acceso directo tanto al exterior como al patio central, donde una piscina y un área de solárium completan el concepto de lujo discreto y funcional.

Pero si algo distingue verdaderamente a esta propiedad es su enfoque sostenible. La energía térmica y eléctrica se genera a partir de paneles solares, el agua se purifica y reutiliza, y los depósitos, diseñados como esculturas geométricas en tonos azulados, son un elemento visual que rompe con la estética minimalista del conjunto sin desentonar.

Rodeada por una finca de 100 hectáreas de pura naturaleza, esta vivienda garantiza una privacidad absoluta, solo interrumpida por el canto de los pájaros o el murmullo nocturno de los grillos. Una escapada perfecta para quienes buscan desconexión, belleza y una forma diferente de habitar el paisaje.

Esta Solo House en Matarraña no es simplemente una casa, es una experiencia sensorial, un homenaje a la arquitectura libre y un ejemplo de cómo el diseño puede dialogar con la naturaleza sin imponerse. Un destino que, sin duda, marca un antes y un después en la oferta de turismo de alto nivel en España.

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