Cuando regalas un castillo del año 1294 a tu ayuntamiento: el curioso caso de un pueblo de Teruel
El Castillo de Pradas, una fortificación medieval cuya primera referencia documental se remonta al año 1294, ha pasado a ser de titularidad municipal tras la donación gratuita realizada por la familia Benajas Gil al Ayuntamiento de San Agustín (Teruel). La cesión, formalizada ante notario, ha sido anunciada por el propio consistorio a través de sus redes sociales y supone la incorporación del inmueble histórico al patrimonio del municipio.
Con este trámite, el Ayuntamiento podrá iniciar los procedimientos necesarios para optar a ayudas y financiación que permitan la consolidación de las ruinas, así como futuros proyectos de restauración y puesta en valor. Desde la corporación municipal se ha destacado que la operación representa un avance relevante en la gestión del patrimonio cultural de la localidad y se ha expresado un agradecimiento público a la familia donante por su gesto.
Un enclave histórico a tres kilómetros del pueblo
El castillo se encuentra en un despoblado a unos tres kilómetros del casco urbano de San Agustín, en las proximidades del límite provincial con Castellón. Se levanta sobre una pequeña loma, junto a la ermita de la Virgen de Pradas y al arroyo Barruezo. Pese a su estado actual de ruina parcial, conserva elementos que permiten reconocer su antigua estructura defensiva.
La fortaleza presenta una planta casi cuadrada construida en mampostería. El acceso se realizaba bajo una torre de planta rectangular, de aproximadamente 5 por 4 metros y una altura de 10 metros, cuyo remate almenado ha desaparecido en parte. En sus muros todavía se pueden apreciar ménsulas que sostenían una buharda, dos aspilleras y la puerta de ingreso situada en altura, con un arco de medio punto.
A día de hoy, permanecen en pie tramos del recinto amurallado y restos de algunas estancias, aunque deteriorados por el paso del tiempo.
De los Escriche al Ayuntamiento de San Agustín
En lo que respecta a su historia, la primera referencia escrita del castillo se remonta a 1294. Fue la familia Escriche quien lo levantó inicialmente, aunque más tarde pasó a manos de los Sánchez Muñoz. En el siglo XVII, los Escriche recuperaron la propiedad mediante compra. Posteriormente, en el siglo XIX, sus descendientes lo cedieron a la localidad de San Agustín junto con la cercana ermita de la Virgen de Pradas.
El Castillo de Pradas está protegido legalmente como Bien de Interés Cultural (BIC). Su inclusión en este listado se produjo en virtud de la disposición adicional segunda de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés, y quedó recogida en el Boletín Oficial de Aragón del 22 de mayo de 2006.
La declaración como BIC refuerza la obligación de conservar y proteger la fortificación, lo que ahora, tras la donación, se facilitará mediante la intervención directa del consistorio en su gestión y en la búsqueda de recursos para su mantenimiento.
Un futuro ligado a la recuperación patrimonial
La cesión del castillo no solo supone un cambio de titularidad, sino también una oportunidad para San Agustín de reforzar su patrimonio cultural y turístico. La integración del inmueble en el inventario municipal permitirá al Ayuntamiento optar a programas de financiación destinados a la rehabilitación de bienes históricos, lo que podría abrir la puerta a su consolidación estructural y a su futura puesta en valor como recurso cultural y turístico.