La ciudad romana de Artieda quiere ser desenterrada: siguen las excavaciones
El pequeño municipio de Artieda, en el extremo occidental de la Jacetania, ha vuelto a convertirse este verano en epicentro de la arqueología romana en Aragón. Desde el pasado 7 de julio, un equipo internacional formado por investigadores y estudiantes de la Universidad de Zaragoza, junto a especialistas franceses y alemanes, trabaja en una nueva campaña de excavaciones en el yacimiento del Forau de la Tuta, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por el Gobierno de Aragón. Los trabajos se prolongarán hasta el próximo 1 de agosto.
El objetivo central de esta campaña es completar la excavación de un monumental edificio termal romano, descubierto en 2021 con la aparición de un espectacular mosaico bícromo que representaba un thíasos marino y que fue identificado como el vestibulum del complejo. En 2022, los investigadores localizaron un segundo mosaico, de composición geométrica, correspondiente probablemente al frigidarium. La calidad artística de ambos mosaicos ha reforzado la importancia de este enclave en la red urbana romana del Prepirineo.
Este año, además, las excavaciones van acompañadas de un ambicioso proyecto de reconstrucción virtual del antiguo trazado urbano mediante técnicas no invasivas de teledetección y gemelos digitales, lo que permitirá visualizar cómo pudo ser la ciudad romana en su época de esplendor. También se están realizando encuestas educativas impulsadas por el proyecto europeo UNITA Starting Grant “HerOn”, que buscan mejorar la transferencia de conocimiento arqueológico a la ciudadanía.
Como es habitual, el sábado 26 de julio el yacimiento celebrará una jornada de puertas abiertas en la que los vecinos y visitantes podrán conocer de cerca los últimos hallazgos, además de participar en actividades didácticas tanto en el propio yacimiento como en la cercana ermita de San Pedro.
El compromiso de Artieda con su patrimonio arqueológico no se limita a las excavaciones. En la torre de la iglesia de San Martín de Tours, los visitantes pueden disfrutar de una exposición permanente dedicada al Forau de la Tuta, en la que se exhiben piezas originales, la reproducción a escala real del célebre mosaico bícromo hallado en 2021 y, próximamente, la réplica de la inscripción funeraria de Valeria Massa. La muestra cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Artieda —nuevo propietario del yacimiento tras su reciente adquisición—, la Diputación Provincial de Zaragoza, la Universidad de Zaragoza y la Fundación Ibercaja.
La campaña está dirigida por un equipo del Instituto de Patrimonio y Humanidades de la Universidad de Zaragoza, con las investigadoras Paula Uribe, Lara Íñiguez (Ramón y Cajal), Jorge Angás (ARAID) y María Ángeles Magallón al frente, en colaboración con el Institut Ausonius CNRS–Université Bordeaux Montaigne, representado por Milagros Navarro, José Ángel Asensio y el arqueólogo independiente Óscar Lanzas.
Participan también 16 estudiantes de la Universidad de Zaragoza gracias a un convenio de prácticas con el programa Campus Rural del Gobierno de España, además de un equipo de la Philipps-Universität Marburg, encargado de aplicar sistemas de prospección geofísica.
El proyecto cuenta con la financiación conjunta del Ayuntamiento de Artieda, el Gobierno de Aragón, el programa europeo HerOn, la Agencia Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo, las ayudas Ramón y Cajal, el Ministerio de Ciencia e Innovación y los fondos europeos Next Generation, entre otras entidades.

