Las familias de la concertada defienden el concierto en Bachillerato: "420 euros al mes o cambiar de colegio"
La posibilidad de implantar el concierto educativo en primero de Bachillerato a partir del próximo curso en Aragón ha abierto un nuevo debate en la comunidad educativa. Distintos sectores han mostrado su rechazo a la medida, las familias de la enseñanza concertada han salido en defensa de esta iniciativa, que consideran clave para garantizar la continuidad educativa del alumnado y evitar desigualdades económicas.
Así lo ha expresado la Federación Cristiana de Asociaciones de Madres y Padres de Aragón en un manifiesto, en el que califican la medida como "eficaz y coherente". La federación sostiene que la nueva orden del Gobierno de Aragón, publicada el pasado 8 de abril, permitirá que muchos estudiantes no se vean obligados a cambiar de centro al finalizar la Educación Secundaria Obligatoria por motivos económicos.
Actualmente, explican las familias, el sistema educativo financia con fondos públicos etapas como Infantil, Primaria y Secundaria en los centros concertados, pero no el Bachillerato. Este salto supone, según detallan, un coste aproximado de 420 euros mensuales para las familias que deciden continuar en el mismo colegio. Una cantidad que, en algunos casos, resulta inasumible y obliga a replantear la trayectoria educativa de los alumnos.
"Pasar de una etapa concertada a otra sin financiación rompe la continuidad educativa", argumentan desde Fecaparagón. A su juicio, extender el concierto al Bachillerato no solo aliviaría esta carga económica, sino que también contribuiría a reforzar la igualdad de oportunidades en una etapa considerada decisiva para el futuro académico y profesional del alumnado.
En su manifiesto, la federación defiende además que esta medida favorecería un uso más eficiente de los recursos educativos ya existentes, al tiempo que contribuiría a la integración y a la compensación de desigualdades. Subrayan que la concertación del Bachillerato está contemplada en la normativa vigente y que ya se aplica en otras comunidades autónomas "con normalidad".
Desde distintos sectores de la comunidad educativa distintas voces cuestionan la ampliación de los conciertos educativos. Frente a ello, Fecaparagón muestra su "incomprensión" y acusa a estos colectivos de poner en duda el marco legal actual y el modelo de coexistencia entre la red pública y la concertada.
Las familias insisten en que la implantación del concierto en Bachillerato no debe interpretarse como un proceso de privatización de la educación, sino como una ampliación de la enseñanza sostenida con fondos públicos. En este sentido, comparan esta medida con otras adoptadas en el pasado para garantizar la continuidad educativa, como la creación de colegios públicos integrados que permiten a los alumnos pasar de Primaria a Secundaria sin cambiar de centro.
Al mismo tiempo, Fecaparagón subraya que esta propuesta es compatible con una financiación suficiente de la escuela pública. De hecho, el manifiesto incluye un respaldo explícito a las reivindicaciones de esta red educativa y reclama a la Administración una atención adecuada para todos los centros sostenidos con fondos públicos.
El documento concluye con un llamamiento al diálogo entre las distintas partes implicadas y a conocer de primera mano la realidad de los centros concertados. "Ampliar las opciones educativas fortalece el sistema", defienden las familias.


