El convento de Calamocha que se transforma: tiene dos nombres y se recuperará para uso cultural
Calamocha da un paso decisivo en la recuperación de su patrimonio histórico con la cesión del convento de San Miguel Arcángel (también conocido como convento de la Purísima Concepción) a la Fundación San Roque. La decisión, aprobada por unanimidad en el último pleno municipal, permitirá ejecutar la primera fase de obras de consolidación del inmueble tras recibir una subvención de 166.000 euros del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE) de 2023.
La actuación inicial se centra en el acondicionamiento de los exteriores del convento, desde la puerta trasera hasta la zona donde se construirá un auditorio en el antiguo huerto. Entre los trabajos previstos se incluye la instalación de servicios básicos como canalización y red de agua, imprescindibles para garantizar el uso futuro del edificio y preparar fases posteriores del proyecto.
El alcalde de Calamocha, Manuel Rando, destacó que se ha elaborado un proyecto global a largo plazo que abarca tanto el edificio histórico como los terrenos circundantes. La teniente de alcalde y portavoz del PSOE, Sonia Palacio, celebró la obtención de la subvención y resaltó la colaboración de los técnicos del Ayuntamiento y de la Fundación San Roque, señalando que con esta actuación se cumplen compromisos adquiridos con los grupos municipales del PAR y del PP.
TRES SIGLOS DE HISTORIA RELIGIOSA Y SOCIAL
El convento de San Miguel Arcángel ha sido durante más de trescientos años un referente religioso y social en Calamocha. Habitadas por monjas concepcionistas franciscanas (de ahí que se conozca también como el convento de la Purísima Concepción), sus instalaciones acogieron la vida diaria, educativa y religiosa de la comunidad.
Tras la marcha de las religiosas, el edificio quedó sin uso y comenzó a mostrar signos evidentes de deterioro, situación que ha motivado los actuales proyectos de recuperación.
El inmueble pasó a ser propiedad municipal en 2011, lo que permitió al Ayuntamiento diseñar un proyecto de recuperación integral. Solo la iglesia permanecía abierta al público, mientras que celdas, pasillos, el cementerio y el antiguo lavadero permanecían cerrados y sin intervenir.
UN PROYECTO CON NUEVOS USOS CULTURALES Y TURÍSTICOS
La intervención financiada por el FITE permitirá iniciar el acondicionamiento exterior, un paso clave para fases posteriores que buscan transformar el convento en un espacio cultural y turístico.
El proyecto contempla un museo que muestre la vida y la labor de las monjas concepcionistas, así como la posible habilitación de habitaciones para albergue turístico, aprovechando la ubicación de Calamocha en rutas como el Camino del Cid, la Vía Verde o el Camino de Santiago.
Además, la amplia zona exterior del convento permitirá acoger actos culturales, concentraciones vecinales y servicios complementarios, consolidando el edificio como un eje activo en la vida social y cultural del municipio.
DEL ABANDONO A LA PUESTA EN VALOR
La actuación refleja el compromiso del Ayuntamiento por preservar la memoria histórica de Calamocha y generar nuevas oportunidades turísticas y culturales. Según la administración local, la implicación de trabajadores municipales, asociaciones locales, voluntarios y entidades colaboradoras será clave para garantizar el éxito del proyecto.
Tras años de abandono, el convento comienza a dejar atrás su condición de edificio olvidado y se encamina hacia una integración plena en la vida cultural, turística y patrimonial de Calamocha, combinando conservación arquitectónica y nuevas experiencias para vecinos y visitantes.

