De la clausura a espacio cultural y turístico: el convento olvidado de Calamocha da un paso hacia su nueva vida
El antiguo convento de la Purísima Concepción de Calamocha, uno de los edificios históricos más relevantes del municipio, comienza una nueva etapa tras años de deterioro y falta de uso. La concesión de una ayuda de 166.000 euros por parte del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE) permitirá iniciar los trabajos de acondicionamiento exterior del inmueble, una intervención clave dentro del proceso de recuperación patrimonial impulsado por el Ayuntamiento.
La noticia se dio a conocer durante el último pleno municipal del año, en el que la teniente de alcalde, Sonia Palacio, informó de esta aportación destinada a un proyecto que avanza de forma progresiva.
Desde el equipo de gobierno se insiste en que se trata de una actuación compleja y a largo plazo, que requiere fases bien definidas y una inversión sostenida en el tiempo. "Quiero trasladar a los vecinos que iremos poco a poco, pero con paso firme, porque así es como se tienen que hacer las cosas. Son actuaciones costosas, pero estoy segura de que con el tiempo lo conseguiremos", manifestó Palacio.
TRES SIGLOS DE HISTORIA
El convento fue habitado durante más de 300 años por la orden de las monjas concepcionistas franciscanas, convirtiéndose en un espacio fundamental en la vida religiosa y social de Calamocha. Tras la marcha de las religiosas, el edificio quedó sin uso y, pese a conservar su estructura, comenzó a mostrar signos evidentes de degradación.
En 2011, el inmueble pasó a ser propiedad municipal, lo que permitió al Ayuntamiento plantear un proyecto de recuperación integral. Actualmente, del conjunto, que ocupa una manzana completa, solo la iglesia permanece abierta al público, mientras que otras estancias como las celdas, los pasillos interiores, el cementerio del convento o el antiguo lavadero se mantienen cerradas y sin intervenir.
UN PROYECTO CON NUEVOS USOS
Más allá de la conservación del edificio, el objetivo municipal es dotar al antiguo convento de nuevos usos vinculados a la cultura y al turismo. El proyecto contempla la creación de un museo dedicado a la vida y a la labor desarrollada por las monjas concepcionistas durante su estancia en Calamocha, con espacios centrados en ámbitos como la educación, la agricultura, la costura o la religión.
Paralelamente, el Ayuntamiento estudia habilitar parte del convento como albergue turístico. La ubicación de Calamocha en rutas como el Camino del Cid, el Camino de Santiago o la Vía Verde ha llevado a detectar la necesidad de contar con plazas de alojamiento para caminantes y visitantes, una demanda que podría cubrirse mediante habitaciones de uso colectivo dentro del propio edificio.
El proyecto también contempla la posible utilización de la amplia zona exterior del convento, un espacio de varios miles de metros cuadrados, para acoger actos multitudinarios y concentraciones vecinales, así como la instalación de servicios complementarios.
RECUPERAR EL PATRIMONIO
La actuación financiada ahora por el FITE permitirá iniciar el acondicionamiento de las fachadas y frenar el deterioro exterior del edificio, un paso imprescindible para avanzar en fases posteriores. Desde el Ayuntamiento se destaca la implicación de trabajadores municipales, asociaciones locales, voluntarios y entidades colaboradoras en un proyecto que busca preservar la memoria histórica del municipio y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades.
Tras años de abandono, el convento de la Purísima Concepción empieza a dejar atrás su condición de edificio olvidado para convertirse en una pieza activa del patrimonio de Calamocha, con la mirada puesta en su conservación y en su integración en la vida cultural y turística de la localidad.

