La demolición de una presa en Teruel, ¿en el aire? El plan para darle otra vida coge fuerza
La demolición forzosa de una presa en Teruel está dejando a una comarca sin alternativa. Nadie quiere que su demolición sea real y todos buscan una alternativa, aunque haya una sentencia firme del Tribunal Supremo para que su demolición sea efectiva.
Los ayuntamientos y entidades de la comarca de Gúdar-Javalambre, en la provincia de Teruel, han propuesto alternativas para salvar la presa de Los Toranes, una infraestructura ubicada en el cauce del río Mijares que enfrenta una orden de demolición ratificada por el Tribunal Supremo. Según los defensores de esta infraestructura, la presa, construida en los años 50, podría volver a utilizarse como central hidroeléctrica, evitando así su desmantelamiento.
En julio de 2024, el Tribunal Supremo confirmó la sentencia que obliga a derribar la presa después de que el Ministerio para la Transición Ecológica la considerara "obsoleta" tras finalizar en 2018 la concesión que ostentaba Iberdrola. Sin embargo, los alcaldes de la zona, junto a asociaciones como 'Mijares Vivo', han presentado estudios que sostienen que la presa sigue siendo viable y rentable, no solo para la generación de energía, sino también para otros usos beneficiosos para la comunidad local.
¿HAY ALTERNATIVA?
El alcalde de San Agustín, Daniel Riera, en declaraciones a Aragón TV, ha defendido la viabilidad del proyecto, afirmando que "hay un estudio que demostraba que esta presa era totalmente viable y rentable”. Según otros representantes locales, la infraestructura podría reactivarse mediante la concesión a una empresa privada, un organismo público o incluso una comunidad energética que gestionara su uso.
Federico Martín, alcalde de Olba, se ha sumado a esta propuesta, subrayando que “una empresa, un organismo público o una comunidad energética son las opciones que se plantean para devolver el uso a la presa de Los Toranes”. Martín recalca que la presa no solo se diseñó para la producción de electricidad, sino que tiene un potencial socioconómico significativo para la región.
Además del aprovechamiento hidroeléctrico, las entidades locales destacan otros posibles beneficios que podría proporcionar la presa. Entre ellos se incluyen el fomento del turismo, la prevención de incendios forestales y la regulación de crecidas en el río Mijares. José Trigueros, ingeniero y presidente de la Asociación de Caminos y de FAAS, respalda estas iniciativas: “Claramente tenía una concesión para aprovechamiento eléctrico, pero el diseño original de la presa contemplaba múltiples usos que podrían reactivarse para beneficio del entorno”, señaló.
SU FUTURO, EN MANOS DEL TRIBUNAL SUPREMO
La decisión del Tribunal Supremo de demoler la presa se fundamenta en el criterio del Ministerio para la Transición Ecológica, que argumenta que la infraestructura ha quedado obsoleta tras décadas sin una renovación significativa. Sin embargo, los defensores de su conservación sostienen que su reactivación como central hidroeléctrica o para otros usos puede generar un impacto positivo en la economía local, así como contribuir a la sostenibilidad energética.
Desde asociaciones como 'Mijares Vivo' y los ayuntamientos implicados, se están redoblando los esfuerzos para evitar la demolición y promover alternativas que permitan aprovechar la infraestructura existente. “La presa de Los Toranes no solo es un elemento histórico, sino un recurso clave para nuestra comunidad. Demolerla sería perder una oportunidad para generar desarrollo local y sostenibilidad”, concluyen sus defensores.
A la espera de una resolución final, las autoridades locales esperan que se reconsidere la sentencia y se permita explorar las opciones para una nueva concesión que, en lugar de destruir, revitalice este recurso estratégico para la región de Gúdar-Javalambre.

