La DGA insiste en “limpiar los cauces” a la CHE para evitar tragedias por riadas en Aragón

El Ejecutivo autonómico urge a la Confederación Hidrográfica del Ebro a actuar con celeridad ante el deterioro de los cauces tras las últimas tormentas
Efectos de la riada en la comarca del Campo de Belchite. / Álvaro Calvo
Efectos de la riada en la comarca del Campo de Belchite. / Álvaro Calvo

El Gobierno de Aragón ha instado de forma explícita a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) a acometer de forma urgente labores de limpieza y mantenimiento en los cauces de la cuenca hidrográfica, ante el riesgo de que nuevas riadas puedan ocasionar daños aún mayores en explotaciones agrícolas e infraestructuras hidráulicas. Así lo ha manifestado este sábado el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Javier Rincón, durante una visita a las zonas afectadas por las intensas tormentas registradas entre los días 13 y 14 de junio en el entorno del Campo de Belchite.

Rincón, acompañado por el director general de Desarrollo Rural, José Manuel Cruz, y representantes municipales y de comunidades de regantes, ha subrayado que el mal estado de los cauces ha contribuido a que las precipitaciones causaran “una mayor afectación en fincas y estructuras de riego”, lo que refuerza, ha dicho, la necesidad de una intervención inmediata por parte del organismo de cuenca.

OBRAS DE EMERGENCIA EN MARCHA

En paralelo, el Departamento de Agricultura ha activado trabajos de emergencia al amparo del artículo 10 del Decreto Ley de medidas urgentes, con el objetivo de restablecer cuanto antes la operatividad de las infraestructuras públicas de riego afectadas por el episodio meteorológico. El consejero ha detallado que se están ejecutando ya diversas actuaciones para adecuar las infraestructuras comunes de riego, de competencia autonómica, con el fin de “recuperar la normalidad lo antes posible” en las explotaciones.

Estas labores cuentan con una valoración inicial de costes cercana a los 2 millones de euros, cantidad que podría ampliarse en función de la evolución de los trabajos y de nuevas valoraciones sobre el terreno. En total, se han promovido dos contratos de emergencia que engloban intervenciones en ocho municipios afectados por la tormenta.

Durante la jornada, Rincón ha podido comprobar el desarrollo de las obras de reparación en diferentes enclaves de la comarca. En Letux, se ha avanzado en la reparación de azudes situados en el cauce del río Aguasvivas. En localidades como Azuara y Vinaceite, los operarios trabajan en la limpieza de tuberías y la recuperación de acequias, elementos clave para el abastecimiento y la campaña de riegos. También se ha visitado el término municipal de La Zaida, una de las zonas que registró mayores daños.

El Ejecutivo aragonés reitera su compromiso con los agricultores y regantes afectados, pero recuerda que la intervención en los cauces naturales de los ríos es competencia de la CHE. En este sentido, el consejero ha insistido en que es urgente que se actúe sobre estos tramos para prevenir consecuencias más graves en caso de que se repitan episodios de lluvias torrenciales. “El deterioro de los cauces no solo dificulta el desagüe natural de las avenidas, sino que multiplica el riesgo para las explotaciones agrícolas y para el entorno natural”, ha advertido.

El Departamento de Agricultura continuará con las labores de restauración y mantendrá el seguimiento sobre las infraestructuras dañadas, mientras reclama a la CHE que acelere su intervención para mitigar futuros riesgos.

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