El discurso de Darío Villagrasa honra a Javier Lambán: un alegato fiel de su amigo y pupilo

El discurso de Dario Villagrasa sobre la figura de Javier Lambán que dejó al hemiciclo en silencio y conmovido. 

Tras casi cinco horas de Pleno, el momento más emotivo llegó en el último punto de la sesión. El PSOE presentó una propuesta para reconocer la figura del expresidente Javier Lambán y aprobar un protocolo institucional que honre la memoria de los expresidentes de Aragón fallecidos.

La intervención de Darío Villagrasa, ex secretario general del PSOE aragonés y colaborador estrecho de Lambán durante siete años, dejó al hemiciclo en silencio y conmovido. Sólo Vox se desmarcó: no votó a favor del reconocimiento ni aplaudió el discurso.

Un discurso “desde el corazón”

Villagrasa subió a la tribuna sin papeles ni notas —“lo que tenía que decir no podía escribirse”— y, en menos de seis minutos, trazó un retrato político y humano de Javier Lambán como dirigente “crucial y trascendental” para el Aragón reciente. Recordó su trabajo “con todas sus energías” por el desarrollo económico y social de la Comunidad y su defensa del Estatuto y de la Constitución.

Parte del Aragón próspero que hoy disfrutamos es gracias al trabajo de tus gobiernos. Nos sentimos profundamente orgullosos”, afirmó el diputado socialista.

El Lambán de la pandemia y la quimioterapia en el bolsillo

Villagrasa pidió recordar a Lambán como el responsable público que “antepuso su responsabilidad a su salud”, que “dio la cara” en los momentos más duros de la pandemia y que acudía a las Cortes “con el bote de quimio en el bolsillo de su americana”. Un pasaje que quebró la voz del orador y que selló la dimensión cívica del homenaje.

El socialista, visiblemente emocionado, reclamó no instrumentalizar la memoria del expresidente: “Alguien que trabajó por los consensos, la transición y la Constitución, la fraternidad y los lazos de unión entre aragoneses y españoles no puede ser utilizado para dividir”.

Villagrasa evocó también las aspiraciones públicas de Lambán —“soñó con llegar al centenario de la Guerra Civil con las heridas cerradas”— y su voluntad de dejar un mejor país y un mejor Aragón “para sus dos nietas”. Lo definió como “político de raza, baluarte del socialismo democrático hasta su último aliento”, y cerró citando la “Elegía a Ramón Sijé” de Miguel Hernández, poema que recitó el amigo del expresidente Jesús Sarría en el funeral.

Silencio, aplausos… y un voto en contra

Tras la intervención, el resto de grupos apenas replicó. Los aplausos —prolongados— ocuparon el lugar de las palabras. Vox fue la excepción: no aplaudió ni respaldó el reconocimiento a Lambán, rompiendo la unanimidad buscada por la propuesta socialista.

La iniciativa del PSOE propone dotar a las Cortes y al Gobierno de Aragón de un protocolo estable para honrar a los expresidentes fallecidos, fijando actos, símbolos y mensajes institucionales que eviten improvisaciones y garanticen respeto y continuidad en el tiempo. Más allá de la liturgia, la propuesta pretende blindar el reconocimiento a quienes han ocupado la máxima responsabilidad del autogobierno.

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