El último reducto que queda de Ciudadanos en Aragón: en el pueblo de Goya y entre renovables
Casi dos años después de la debacle electoral que dejó a Ciudadanos sin representación en las Cortes de Aragón y en los principales ayuntamientos de la Comunidad, el partido naranja intenta mantener viva su llama en pequeños municipios. Lejos de sus tiempos de gloria, cuando rozó la Vicepresidencia del Gobierno de Aragón y una Alcaldía compartida en Zaragoza con el PSOE —proyectos que abortó Albert Rivera desde Madrid en el último minuto—, hoy Ciudadanos sobrevive en contados rincones del mapa aragonés. Uno de ellos es Fuendetodos, el pueblo natal de Francisco de Goya, que se ha convertido en el último bastión de resistencia de la formación.
En este municipio zaragozano, donde el despliegue masivo de parques de energías renovables avanza, Ciudadanos libra su última batalla. Allí, el secretario general del partido, Carlos Pérez-Nievas, ha escenificado este sábado el respaldo de la dirección nacional al alcalde Enrique Salueña, el único regidor que les queda en Aragón. Una muestra de apoyo simbólica pero cargada de contenido político, en un momento en que el partido busca rehacerse tras su casi total desaparición.
Pérez-Nievas participó en los actos de la tradicional romería de Fuendetodos, que conmemora el viaje que realizó a la localidad el pintor Ignacio Zuloaga hace 112 años. Aprovechando la cita, el líder centrista denunció "la invasión de estaciones eléctricas y líneas de alta tensión" que sufre el entorno, fruto del despliegue desordenado de energías renovables. Aunque Ciudadanos defiende la transición energética, advierte de los efectos devastadores de una implantación sin control.
"La solución pasa por el soterramiento de las líneas eléctricas", reivindicó Pérez-Nievas. "Estamos a favor de las renovables, pero no a cualquier precio. No podemos permitir que, en nombre de una causa justa como es la transición energética, se sacrifiquen los valores medioambientales y el potencial turístico de nuestros pueblos". El secretario general de Ciudadanos reclamó que la implantación de las renovables se realice de forma compatible con la conservación del paisaje y el respeto a los habitantes.
El alcalde Enrique Salueña lleva tiempo defendiendo esta misma causa, con el apoyo creciente de los vecinos. Bajo el lema "Renovables sí, pero sin cables", ha logrado visibilizar la problemática de su municipio, símbolo de tantos otros pequeños pueblos que sufren las consecuencias de un modelo de implantación energética descontrolado.
"Nuestro compromiso es claro: apostamos por un futuro sostenible, pero no a costa de destruir la riqueza natural de nuestros pueblos", insistió Pérez-Nievas. Según advirtió, esta situación no es exclusiva de Fuendetodos, sino que se reproduce en muchas otras zonas de España, donde las infraestructuras energéticas avanzan a un ritmo vertiginoso sin que siempre se valore su impacto en el territorio.
La agonía de un partido
Ciudadanos atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia. Desde mediados de 2023, tras la salida de Daniel Pérez Calvo de la dirección autonómica, el partido en Aragón está controlado por una gestora. La formación ha perdido toda su representación parlamentaria y municipal en las tres capitales de provincia, aunque todavía mantiene algo de vida política en pequeñas localidades gracias a la alianza electoral que sellaron en su día con Tú Aragón.
En la Comunidad, el partido cuenta actualmente con alrededor de un centenar de militantes, una cifra muy lejana de los tiempos en que aspiraba a convertirse en partido de Gobierno. A nivel nacional, el número de afiliados ronda los 3.000, lo que refleja la magnitud de la sangría.
Esta primavera, Ciudadanos elegirá nuevo líder en Aragón. Hasta el momento, no se han concretado nombres, y el futuro del partido sigue siendo incierto. Algunas voces internas se debaten entre aceptar la extinción definitiva o intentar mantener una mínima representación que permita, en el futuro, recuperar la confianza de los votantes.
De momento, la dirección nacional —con Carlos Pérez-Nievas al frente— se esfuerza en sostener los pequeños bastiones que aún le quedan, como Fuendetodos.



